Coffee break y desayunos para empresas: cómo hacerlos una línea de negocio
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Un coffee break, un desayuno o un almuerzo de trabajo para una empresa es un servicio chico, de pocas horas y con menú corto. Pero tiene algo que el casamiento no tiene: se repite. La misma empresa hace capacitaciones, reuniones de directorio, jornadas con su clientela y visitas de proveedores todo el año, en días de semana. Para un catering, eso es llenar los lunes a viernes que hoy están vacíos.
Por qué conviene una línea corporativa de día
El catering de fin de semana pelea por las mismas fechas que todos. El corporativo de día casi no se superpone: se sirve de mañana o al mediodía, entre semana, y el equipo vuelve temprano.
- Ocupa días muertos. Tu cocina, tu vajilla y tu equipo trabajan cuando antes no trabajaban.
- Se repite. Si a la persona que lo contrató le salió bien, te vuelve a llamar para la próxima reunión. No tenés que conseguir clientela nueva cada vez.
La contracara: márgenes por persona más chicos que en un evento social, y empresas que pagan a plazo. Las dos cosas se resuelven con método.
Los formatos: definilos antes de que te los pidan
Si cada empresa te pide algo distinto y vos armás todo desde cero, perdés horas en cada presupuesto. Armá tres o cuatro formatos fijos con nombre propio.
- Coffee break de media mañana o de tarde. Café, té, agua, jugo y algo dulce o salado para comer de pie. Pensado para una pausa de 20 o 30 minutos.
- Desayuno de trabajo. Más contundente, para arrancar una jornada: algo caliente, algo salado, fruta. Se sirve antes de que empiece la reunión.
- Almuerzo de trabajo. Bandejas individuales, sándwiches armados o un plato servido. Que se coma rápido y sin ensuciar.
- Jornada completa. Desayuno, un break, almuerzo y otro break. Es tu formato más grande y el que más conviene empujar.
Para cada formato, decidí qué incluye siempre, qué es opcional y qué no hacés. Así respondés en minutos. Si querés el detalle de cómo cotizar jornadas y capacitaciones enteras, está en cómo vender eventos corporativos chicos.
Cómo cotizar por persona sin perder plata
Las empresas piensan por persona porque así lo cargan en su presupuesto interno. Está bien cotizar así, siempre que detrás tengas los costos ordenados. El método completo está en cómo poner precio a un catering para eventos; acá van los puntos propios del corporativo.
- Un mínimo de personas. Un coffee break para ocho personas te cuesta casi lo mismo en traslado y armado que uno para cuarenta. Poné un mínimo o un cargo fijo de servicio.
- Precio por rango. Un valor por persona hasta cierta cantidad y otro desde ahí. Te cubre los costos fijos y a la empresa le resulta fácil de entender.
- Reposición o servicio único. No es lo mismo dejar todo armado y retirarte que quedarte reponiendo café dos horas. Lo segundo lleva personal y se cobra.
- Vajilla o descartables. Decí qué usás. Cambia el costo y el trabajo de retiro.
- Horario de armado. Si el desayuno es a las 8, vos estás desde antes. Contá esas horas.
Un ejemplo ilustrativo, con números redondos e inventados: si tus costos fijos de un coffee break suman 100 y el costo de insumos por persona es 5, para 10 personas el costo es 150 (15 por persona) y para 40 es 300 (7,5 por persona). Por eso un único precio por persona, sin mínimo, te hace perder en los servicios chicos.
Factura, alta de proveedor y plazos de pago
Acá es donde se rompen muchos caterings que entran al mundo corporativo. La empresa no paga como paga una familia.
- Alta como proveedor. Muchas empresas te piden datos fiscales, constancia de inscripción, datos bancarios y a veces un formulario propio antes de poder pagarte. Tenelo listo en un PDF para mandar el mismo día.
- Orden de compra. En empresas grandes, sin orden de compra no hay pago. Pedila antes de confirmar el servicio, no después.
- Plazos. Es común que paguen a varios días de recibida la factura. Si vas a aceptar plazo, sumalo a tu cuenta: es plata que adelantás en mercadería y personal.
- Anticipo. Para la primera vez o para servicios grandes, pedí un anticipo. Para los recurrentes chicos, podés acordar facturación mensual de todos los servicios del mes.
El tipo de factura que te corresponde emitir depende de tu condición fiscal y la de la empresa: eso lo define tu contador. El paso a paso de cómo cobrarle a una empresa sin financiarla está en cobrarle a una empresa por un evento: factura y plazos.
A quién escribirle: recursos humanos, hoteles y centros de convenciones
El coffee break corporativo no lo compra “la empresa”. Lo compra una persona concreta que tiene que resolverlo.
Recursos humanos y capacitación
Son quienes organizan inducciones, capacitaciones y jornadas internas. También asistentes de dirección y áreas de comunicación interna. Escribiles con algo concreto: tus formatos, qué incluye cada uno, el mínimo de personas y con cuánta anticipación necesitás la confirmación. Una carpeta breve ayuda; cómo armarla está en carpeta de presentación para venderle a empresas.
Hoteles
Muchos hoteles tienen salones que alquilan para reuniones y no siempre tienen cocina propia para resolver un break, o la tienen saturada. Ahí podés entrar como proveedor externo. Antes de escribir, leé cómo trabajar con hoteles siendo proveedor de eventos: qué te van a pedir y cómo cuidar la relación.
Centros de convenciones, coworkings y salas de reunión
Cada lugar que alquila salas recibe la pregunta “¿y el café?”. Si le das una respuesta resuelta (tus formatos, tu contacto, tus tiempos), te recomiendan. Algunos tienen proveedores exclusivos; preguntá cómo es el esquema antes de ofrecer.
En los tres casos, la regla es la misma: cumplir el horario. En una reunión de trabajo, un desayuno que llega tarde arruina la mañana de alguien que te iba a volver a contratar.
Cómo lograr que se repita
- Ficha de cada empresa. Quién te contrató, cuántas personas, qué pidieron, qué sobró y qué pidieron de más. La próxima vez cotizás en minutos.
- Seguimiento después del servicio. Un mensaje al día siguiente preguntando cómo salió. Abre la puerta al próximo pedido.
Si querés armarlo con alguien al lado
Para eso existe el acompañamiento para gastronomía de eventos. En el primer mes ordenamos el negocio, y los números arrancan por lo que te cuesta de verdad cada servicio. En el segundo armamos tu propuesta tipo y precios con margen real. En el tercero, una rutina de ventas y seguimiento y las alianzas que te convienen. El plan Acompañamiento es de $200.000 por mes (USD 130), con un encuentro por semana; el Acompañamiento + hecho, de $400.000 por mes (USD 260), suma una pieza terminada por mes, como la planilla de costos y precios o el kit de ventas. El mínimo es de 3 meses. La primera llamada, de 30 minutos, es sin cargo. Escribime por WhatsApp y vemos si te sirve.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una cocina distinta para el corporativo?
No necesariamente. Lo que sí necesitás es organizar la producción para servicios temprano a la mañana y entre semana. Si tu cocina o tu habilitación tienen condiciones, revisalas con quien te asesora antes de ofrecer el servicio.
¿Conviene cobrar el traslado aparte?
Si las distancias varían mucho, sí, o definí zonas con un valor cada una. Si trabajás siempre en la misma zona, incluilo en el cargo fijo de servicio.
¿Qué hago si cancelan la reunión el día anterior?
Lo que diga tu presupuesto: fecha límite para confirmar cantidad y una condición clara de cancelación.
