Cómo vender eventos corporativos chicos: capacitaciones, jornadas y reuniones
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Los eventos corporativos chicos son jornadas, capacitaciones y reuniones de empresa de 20 a 80 personas. No salen en ninguna revista, pero tienen algo que vale más que un lanzamiento grande: se repiten. Una empresa que capacita a su equipo en marzo lo vuelve a hacer en junio, en septiembre y en diciembre. Si sos la productora que lo resolvió bien la primera vez, sos la primera a la que llaman la siguiente.
Por qué conviene el evento chico
El evento grande te da una foto linda y un mes de trabajo intenso. El chico te da algo más útil para el negocio: previsibilidad. Son eventos de medio día o un día, con un formato que se parece mucho de una vez a la otra, y con un cliente que no quiere volver a explicarle todo a un proveedor nuevo.
Además, la competencia es distinta. Las agencias grandes muchas veces no toman una capacitación de 30 personas porque no les cierra. Para una productora chica o independiente, ese es el espacio justo.
Qué incluye un evento corporativo chico
La empresa no te compra «un evento». Te compra que la jornada salga sin que nadie de adentro tenga que pensar en la logística. Armá tu servicio como un paquete cerrado con estos bloques:
- Lugar. Sala o salón con la capacidad justa, buena conexión a internet y luz natural si se puede. Tené dos o tres opciones conocidas por zona.
- Técnica. Pantalla o proyector, sonido para la sala, micrófono, conexión para la computadora de quien presenta. Probado antes de que llegue la gente.
- Catering. Café de bienvenida, corte de media mañana, almuerzo o lunch, corte de la tarde. Con opciones para quien tiene restricciones alimentarias, preguntadas antes.
- Acreditación. Lista de asistentes, recepción y algo para identificar a cada persona.
- Coordinación en el día. Una persona tuya que está de principio a fin y resuelve todo lo que pasa.
- Extras opcionales. Material impreso, kit de bienvenida, traslados, registro de fotos.
Escribilo así, en bloques, y mandalo siempre con el mismo formato. Al cliente le resulta fácil comparar y a vos te resulta fácil cotizar la próxima.
Cómo cotizarlo sin perder plata
El método es el de siempre: cobrás, cuesta, queda. En cómo poner precio a tu servicio de eventos está el paso a paso. En el evento corporativo chico hay tres cosas que conviene mirar con más cuidado:
- El costo por persona. Lugar y técnica son casi fijos; catering y acreditación cambian con la cantidad. Separalos en el presupuesto así, cuando la empresa pasa de 40 a 55 personas, no tenés que rehacer todo.
- Tu tiempo antes del evento. Las reuniones con la empresa, las idas y vueltas con el temario y las visitas al lugar son horas reales. Incluilas en el precio.
- Un solo precio, con lo que incluye y lo que no. Nada de tres opciones. Un número claro y el detalle abajo.
Y antes de mandar el presupuesto, averiguá cómo paga la empresa: con qué factura, a cuántos días, con qué papeles para darte de alta como proveedor. Eso cambia cuánto tiempo tenés tu plata afuera. Lo explico en cómo cobrarle a una empresa por un evento. La regla no cambia: anticipo antes de reservar proveedores.
A quién escribirle en la empresa
Este es el punto donde más productoras se traban. Mandan un mail a «info@» o a un gerente general y no les contesta nadie. En una empresa mediana, las capacitaciones y reuniones internas suelen organizarlas estas áreas:
- Recursos humanos o capacitación. Jornadas de equipo, inducciones, capacitaciones.
- Comercial o ventas. Reuniones con su red de vendedores, distribuidores o clientes.
- Marketing. Presentaciones de producto para pocos invitados.
- Asistencia de dirección. Reuniones de directorio, encuentros de gerentes, cierres de año.
Escribile a una persona con nombre y cargo, no a un buzón genérico. Un mensaje corto: qué hacés, un ejemplo concreto de jornada que podés resolver y una pregunta simple, por ejemplo cuándo es su próxima capacitación. Si querés el proceso completo, desde encontrar empresas hasta el seguimiento, está en cómo venderle eventos a empresas.
La primera vez: hacé que sea fácil volver a contratarte
La primera jornada es tu prueba. Lo que la empresa recuerda no es el color del mantel: es que no tuvo que preocuparse por nada. Para que eso pase:
- Mandá un cronograma claro unos días antes, con horarios y responsables.
- Confirmá la cantidad de personas por escrito con tiempo.
- Llegá antes, probá la técnica y tené un plan si algo falla.
- Al día siguiente, mandá un resumen corto: cuántos asistieron, qué salió bien, qué ajustarías.
Ese resumen es tu mejor herramienta de venta. Muestra que pensás en la próxima.
Repetir cada trimestre
Acá está el negocio. Una vez que hiciste la primera jornada, no esperes a que te llamen:
- Preguntá por el calendario. «¿Cuándo es la próxima?» al cerrar la primera. Muchas empresas ya tienen las fechas del año.
- Proponé un formato fijo. El mismo paquete, con el mismo precio por persona actualizado, cada tres meses. Al cliente le ahorra trabajo y a vos te ordena la agenda.
- Guardá todo. Cantidad de asistentes, menú, restricciones, lugar, quién aprobó. La segunda vez cotizás en minutos.
- Agendá el aviso. Unas semanas antes de la fecha probable, escribí con una propuesta ya armada.
Con cuatro o cinco empresas que repiten cada trimestre, tenés una base de trabajo que no depende de que entre un evento grande.
Hacerlo con alguien al lado
Armar el paquete, ponerle precio, encontrar a quién escribirle y sostener el seguimiento es mucho para hacer en simultáneo con los eventos. En el acompañamiento para productores de eventos lo trabajamos juntos: ordenar los números, salir a vender y sostener, con tareas concretas en cada encuentro. Si querés ver si te sirve, escribime por WhatsApp y lo charlamos.
Preguntas frecuentes
¿Conviene tener precio por persona o precio cerrado?
Las dos cosas. Un precio cerrado para lo fijo (lugar, técnica, coordinación) y un precio por persona para lo que cambia (catering, acreditación). Así la empresa entiende qué pasa si suma gente.
¿Qué hago si la empresa me paga a muchos días?
Pedí anticipo antes de reservar proveedores y ajustá el precio si el plazo es largo. Si vas a financiar el evento con tu plata, eso también es un costo.
¿Cómo consigo la primera empresa?
Con la gente que ya conoce tu trabajo. Ex compañeros que hoy trabajan en empresas, clientes de eventos sociales que trabajan en recursos humanos, proveedores que atienden empresas. La primera casi siempre sale de un contacto, no de un mail en frío.
