Cómo venderle eventos a empresas siendo un productor chico
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Venderle eventos a empresas no es lo mismo que venderle una fiesta a una familia. La empresa no compra con el corazón: compra con un proceso. Hay alguien que pide, alguien que aprueba, alguien que da de alta al proveedor y alguien que paga. Si entendés ese circuito, un productor chico o un negocio de eventos de pocas personas puede trabajar con empresas sin problema. Si no lo entendés, te pasás meses mandando presupuestos que nadie contesta o cobrando a 60 días un evento que pagaste con tu plata.
Por qué las empresas son buenos clientes (y dónde está la trampa)
Una empresa que queda contenta repite. Hace el fin de año, el aniversario, la presentación de producto, la capacitación anual. Un buen cliente corporativo te puede ordenar el calendario de varios meses.
La trampa es el plazo de pago. Muchas empresas pagan a 30, 45 o 60 días desde que reciben la factura, y eso choca de frente con cómo funciona un evento: los proveedores se pagan antes. Más abajo te cuento cómo resolverlo sin perder el cliente.
A quién escribirle
En una empresa casi nunca hay un “responsable de eventos”. El evento lo pide un área, y cada área busca algo distinto:
- Recursos Humanos (o Personas, o Cultura): fiestas de fin de año, aniversarios, jornadas de integración, días de la familia, capacitaciones. Le importa que la gente la pase bien, que no haya problemas y que el evento refleje la cultura de la empresa.
- Marketing: lanzamientos, presentaciones de producto, activaciones, stands en ferias, eventos con clientes. Le importa la marca, la imagen y que el evento se pueda mostrar después.
- Compras (o Abastecimiento): no pide el evento, pero muchas veces decide a quién se le compra. Le importa comparar presupuestos, que el proveedor esté en regla y que el precio sea claro.
- Dirección o Comercial: en empresas chicas o medianas, el dueño o el gerente decide directo. Le importa no perder tiempo.
Mi consejo: entrá por el área que pide el evento (RR. HH. o marketing), no por compras. Compras compara precios; el área que pide compra soluciones. Cuando el área ya te eligió, ella misma te lleva a compras para darte de alta.
Cómo llegar sin ser pesado
Un mensaje corto, a una persona concreta, que diga qué hacés y para qué tipo de evento. Nada de presentaciones de diez páginas en el primer contacto. Una pregunta simple (“¿quién se ocupa del evento de fin de año?”) abre más puertas que un catálogo. Si querés ver más canales para conseguir clientes, en cómo conseguir clientes para tu productora de eventos hay un repaso completo.
Y pensá en el calendario de ellos, no en el tuyo: un evento de fin de año se decide meses antes. Si escribís en diciembre, llegás tarde.
Qué te van a pedir
Antes de pagarte, una empresa necesita poder pagarte. Eso significa cumplir con lo que su área de administración exige. Lo más común:
- Factura. Sin factura no hay pago. Qué tipo de comprobante emitís depende de tu situación fiscal y de la del cliente; eso lo resolvés con tu contador antes de salir a vender, no cuando te piden la factura. Si todavía no sabés cómo inscribirte, te sirve monotributo o sociedad para tu negocio de eventos.
- Alta como proveedor. Un formulario con tus datos fiscales, tu cuenta bancaria y, a veces, constancias que te piden adjuntar. Puede tardar días o semanas. Arrancá el trámite apenas te confirman, no la semana del evento.
- Orden de compra. Muchas empresas no pagan nada que no tenga una orden de compra aprobada. Pedí el número de orden antes de facturar.
- Plazos y días de pago. Preguntá de entrada a cuántos días pagan y qué días procesan pagos. No es lo mismo cobrar a 30 días que a 30 días “desde la recepción de la factura y en la fecha de pago del mes”.
- Seguros y requisitos del lugar. Si el evento es en la empresa o en un salón, puede que te pidan seguros del personal o del montaje. Preguntalo antes de cotizar, porque cuesta plata.
Muchos proveedores chicos pierden empresas no por precio, sino porque no pudieron completar el alta.
Cómo armar una propuesta que una empresa pueda aprobar
La persona que te contrata casi nunca decide sola. Tu propuesta va a circular: la lee el que la pidió, la lee su jefe, la lee compras. Tiene que entenderse sin vos al lado.
Lo que no puede faltar:
- El objetivo del evento en una línea. Con las palabras del cliente, no con las tuyas.
- Qué incluye, con cantidades. Personas, horas, servicios. Lo que no está escrito, no está incluido.
- Qué no incluye. Esto evita la mitad de las discusiones.
- Un precio, claro. Un total, con impuestos aclarados, moneda y hasta cuándo vale. Nada de tres opciones que obliguen a alguien a armar una planilla comparativa.
- Condiciones de pago y cancelación. Cuánto, cuándo y qué pasa si se cancela o se mueve la fecha.
- Tus datos para el alta. Así le ahorrás un paso a quien te quiere contratar.
La estructura completa, paso a paso, está en cómo armar una propuesta comercial para eventos.
Cuidar la caja cuando pagan a 30 o 60 días
Acá está el riesgo real. Si la empresa paga a 60 días después del evento y vos pagaste proveedores un mes antes, financiaste a una empresa más grande que la tuya durante tres meses. Eso no es un buen negocio, aunque el cliente sea bueno.
Algunas formas de evitarlo:
- Anticipo antes de reservar. La regla es la misma que con cualquier cliente: no gastás un peso del evento sin el anticipo acreditado. Con empresas, eso significa facturar el anticipo antes y que entre en su circuito de pago con tiempo. Lo explico en detalle en seña, anticipo y cancelación en eventos.
- Contá el plazo hacia atrás. Si pagan a 30 días y tu proveedor cobra 15 días antes del evento, tu factura de anticipo tiene que salir 45 días antes. Ponelo en el calendario.
- El plazo tiene precio. Si la empresa no puede pagar nada por adelantado, el costo de esperar tiene que estar en el precio. Ese costo es real, aunque no lo veas en una factura.
- Proveedores que cobran a tu ritmo. Con proveedores de confianza podés acordar pagar parte después. Pero no prometas lo que no podés sostener.
- Saber decir que no. Si el plazo de pago te obliga a poner plata que no tenés, el evento no te conviene, por más lindo que se vea en el portfolio.
Preguntas frecuentes
¿Una empresa grande va a contratar a un productor chico?
Sí, sobre todo para eventos internos o de escala media, donde valoran la atención directa. Lo que piden es que estés en regla, que respondas rápido y que la propuesta sea clara.
¿Cuánto tarda en cerrarse un evento con una empresa?
Más que con un cliente particular, porque pasa por varias personas. Por eso conviene escribir con varios meses de anticipación y tener el alta de proveedor resuelta.
¿Qué hago si me piden bajar el precio?
Bajá alcance, no margen. Sacá un servicio, reducí horas o cantidad. Si bajás el precio sin cambiar nada, le enseñás al cliente que tu primer número estaba inflado.
Ordenarlo con alguien al lado
Salir a venderle a empresas pide una propuesta tipo que se pueda reenviar, precios con margen real y condiciones de pago que no te dejen sin caja. Es lo que trabajamos en el segundo mes del acompañamiento para productores de eventos. Si te sirve, escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.
