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Casamiento en otra provincia: cómo cotizar viajes y viáticos

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Cotizar un casamiento en otra provincia no es cotizar el mismo casamiento con un pasaje agregado. Cambia todo lo que rodea al evento: cuántos días trabajás, dónde duerme tu equipo, quién come qué y cuándo, cuántas veces tenés que ir antes, con qué proveedores trabajás y qué pasa si algo se cae a mil kilómetros de tu casa. Si cotizás como si fuera en tu ciudad, el casamiento sale lindo y vos volvés con menos plata de la que creías.

Esta nota es para wedding planners y para quienes organizan eventos sociales y empiezan a recibir consultas de parejas que se casan lejos: en la ciudad de origen de uno de los dos, en una bodega, en la montaña o en la playa.

Primero, separá el honorario de los gastos

El error más común es meter todo en un solo número. La pareja ve un honorario más alto que el de un casamiento en tu ciudad y no entiende por qué. Vos, mientras tanto, no sabés cuánto de ese número es trabajo y cuánto es nafta y hotel.

Lo que funciona mejor es presentar dos bloques en la misma propuesta:

  • Tu honorario, calculado igual que siempre: horas reales, equipo, responsabilidad. Lo explico en cómo poner precio a tu servicio de eventos.
  • Los gastos de viaje, con cada rubro a la vista: traslados, alojamiento, comidas y días extra.

Si el hotel sube, cambia el gasto, no tu trabajo.

Traslados: contá cada viaje, no solo el del casamiento

Antes de cotizar, hacé la lista de todos los viajes que va a tener el evento, no solo el del fin de semana del casamiento:

  • Visitas previas: para conocer el lugar, reunirte con proveedores locales o hacer una prueba.
  • El viaje del evento: ida y vuelta de todo el equipo, no solo el tuyo.
  • Traslados en destino: del hotel al salón, del salón a la iglesia o al registro civil, idas y vueltas para buscar algo que faltó.
  • Carga: si llevás kit, ambientación o material propio, cómo viaja y quién lo lleva.

Para cada uno, pedí precio real en el momento de cotizar (pasaje, auto, combustible, peajes, remis) y anotalo en la planilla del evento. Si el casamiento es dentro de muchos meses, aclará en la propuesta que los gastos de viaje se confirman cerca de la fecha o que se actualizan; en presupuesto con vencimiento y actualización está cómo dejarlo por escrito.

Alojamiento y comidas del equipo

Tu equipo no puede dormir en el auto ni comer lo que sobre de la mesa de dulces. Definí antes de cotizar:

  • Cuántas noches: la del día anterior casi siempre, y la del casamiento si termina a la madrugada. Manejar de vuelta después de una fiesta entera de trabajo no es una opción.
  • Dónde: cerca del salón, para no depender de traslados largos el día del evento.
  • Quién lo reserva y quién lo paga: si lo reservás vos y lo cobrás en la propuesta, o si lo resuelve la pareja directamente. Las dos formas sirven; lo que no sirve es que nadie sepa.
  • Comidas: desayuno, almuerzo y cena de cada día de viaje, más la comida del equipo durante el casamiento. Preguntale al catering si incluye menú de staff o si hay que resolverlo aparte.

En cuánto personal necesita un evento hay una forma de calcular cuánta gente llevar sin inflar el equipo.

Los días de viaje también se cobran

Un casamiento en tu ciudad te ocupa el día del evento y lo que lo prepara. Un casamiento lejos te ocupa además el día de ida, a veces el de vuelta y cada visita previa. Esos días no podés tomar otro evento ni trabajar en otra cosa.

Hay dos formas habituales de cobrarlos:

  • Un día de viaje con valor propio, más bajo que un día de evento, escrito en la propuesta.
  • Incluirlos en el honorario, sabiendo cuántos son y que el número ya los contempla.

Lo importante es que estén pensados. Si no aparecen en ningún lado, los estás regalando.

Visitas previas: cuántas y quién las paga

Una pareja que se casa lejos a veces no conoce bien el lugar, y vos tampoco. Las visitas previas son las que te ahorran sorpresas el día del evento: ver la corriente, el acceso de proveedores, dónde se arma la ceremonia y qué pasa si llueve.

Dejá por escrito:

  • Cuántas visitas incluye la propuesta (una suele ser lo mínimo).
  • Qué se hace en cada una: recorrido, reunión con proveedores locales, prueba de horarios.
  • Cuánto cuesta una visita adicional, si la pareja la pide.

Las reuniones pueden ser por videollamada; el recorrido del lugar, si nunca trabajaste ahí, conviene hacerlo en persona.

Proveedores locales o los tuyos

Acá se decide buena parte del presupuesto y del riesgo. Llevar a tus proveedores de siempre te da tranquilidad, pero multiplica traslados, alojamiento y comidas. Trabajar con proveedores del lugar abarata el viaje, pero te obliga a confiar en gente que no conocés.

Algunas preguntas para decidir:

  • ¿El salón exige sus proveedores? Muchos lugares tienen catering o sonido propio. Preguntalo antes de cotizar nada.
  • ¿Qué rubros son críticos para vos? Quizás llevás tu equipo de coordinación y contratás catering, sonido y ambientación local.
  • ¿Tenés referencias reales? Pedí trabajos anteriores, hablá con el salón y con otros proveedores de la zona.
  • ¿Quién contrata a quién? Si el proveedor local le factura a la pareja o a vos cambia la responsabilidad y cómo se cobra.

Si vas a repetir destino, vale la pena armar tu base de proveedores de esa zona como armás la de tu ciudad; está explicado en cómo armar tu base de proveedores.

Seña, contrato y qué pasa si se cae

Lejos de casa, los gastos aparecen antes: pasajes que conviene sacar con tiempo, hotel que pide reserva, visitas previas meses antes del casamiento. Por eso la seña tiene que cubrir, como mínimo, lo que vas a pagar por adelantado. Nunca pongas de tu bolsillo el viaje de otra persona.

En el contrato, sumá lo que en un casamiento local no hace falta:

  • Qué gastos de viaje están incluidos y cuáles se cobran aparte.
  • Qué pasa si se cambia la fecha y ya hay pasajes o reservas hechas.
  • Qué pasa si se cancela: qué se devuelve y qué no, contando lo que ya gastaste.
  • Qué pasa si un vuelo o una ruta te impide llegar: el plan B, por escrito.

Las bases están en seña, anticipo y cancelación en eventos y en qué poner en un contrato de evento.

Preguntas frecuentes

¿Cobro los viáticos con margen o al costo?

Depende de cómo armes tu propuesta. Lo que no puede pasar es que el tiempo que te lleva reservar, coordinar y adelantar plata no esté cobrado en ningún lado. Si los gastos van sin margen, ese trabajo tiene que estar en tu honorario.

¿Y si la pareja quiere que use solo proveedores del lugar?

Se puede, pero tu trabajo cambia: más reuniones previas, más control y más riesgo. Eso también se cobra. Coordinar proveedores que no conocés lleva más horas que coordinar a los de siempre.

Ordenar tu negocio de casamientos, conmigo

Cotizar un casamiento lejos sin perder plata, escribir qué gastos incluye la propuesta y armar la planilla para que el próximo no lo hagas de cero es lo que trabajamos en el acompañamiento para wedding planners: un encuentro por semana, tareas concretas y, si querés, la planilla de costos y precios hecha. La primera llamada de 30 minutos es sin cargo. Si preferís, escribime por WhatsApp y te cuento si te sirve.

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