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Qué poner en un contrato de evento: condiciones cortas y claras

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Un contrato de evento no tiene que ser un documento de veinte páginas que nadie lee. Tiene que dejar escrito lo que acordaron, en palabras que entiendan las dos partes, antes de que alguien ponga plata. Si tu cliente no lo puede leer en cinco minutos, no lo va a leer, y si no lo lee, cuando haya un problema va a decir que no sabía.

Antes de seguir: esto es orientación para ordenar tu negocio, no asesoramiento legal. Para tu caso puntual, consultalo con un abogado.

Corto no es improvisado

Un contrato corto no es un contrato flojo. Es uno donde cada línea dice algo concreto. “El servicio incluye todo lo necesario para el evento” no dice nada. “Incluye sonido para 150 personas, un DJ de 22 a 4 y el armado desde las 18” dice todo.

La idea es simple: escribir en una página lo que hoy queda repartido entre audios, mensajes y llamadas. Puede ser un contrato firmado, o unas condiciones que van al pie del presupuesto y el cliente acepta al pagar la seña. Lo importante es que esté escrito y aceptado antes de reservar nada.

Lo que tiene que decir, punto por punto

1. Quiénes son las partes

Tu nombre o el de tu negocio, el del cliente y cómo contactar a cada uno. Si el cliente es una empresa, el nombre de la persona que coordina con vos. Parece obvio, pero cuando hay un problema hace falta saber con quién se habla.

2. Qué incluye y qué no

Es la parte más importante. Listá cada servicio con cantidades: personas, horas, equipos, mozos, menú, decoración. Y después escribí qué no incluye. Lo que no está escrito es lo que genera discusiones el día del evento: el traslado, la extensión horaria, el personal de limpieza, el permiso del lugar.

3. Fecha, lugar y horarios

Fecha del evento, dirección del lugar, horario de armado, horario del evento y horario de desarme. Si el lugar tiene un horario límite, ponelo. Y aclará qué pasa si el evento se extiende: si se cobra por hora extra y cuánto.

4. Precio y pagos en partes

El total, en qué moneda, si incluye impuestos y hasta cuándo vale el precio. Después, el esquema de pagos con fechas concretas: no “antes del evento”, sino “el 10 de noviembre”. Y una línea que no se negocia: nada se reserva hasta que entra el anticipo. Cómo armar ese esquema lo explico en seña, anticipo y cancelación en eventos.

5. Cancelación

Qué pasa si el cliente cancela, por tramos de tiempo. Cuanto más cerca de la fecha, menos se devuelve, porque ya pagaste proveedores y rechazaste otros trabajos. Escribilo antes de que pase, no cuando ya pasó.

6. Reprogramación

Mover la fecha no es lo mismo que cancelar, pero tampoco es gratis. Cuántas veces se puede mover, con cuánto aviso, hasta cuándo puede ser la nueva fecha y si se mantiene el precio. Si un proveedor no acepta el cambio, quién absorbe ese costo.

7. Cambios de cantidad

En casi todos los eventos cambia la cantidad de invitados. Definí hasta qué fecha se puede confirmar el número final, cuánto se puede bajar sin que cambie el precio y qué pasa si suben. Una regla clara: se cobra por el número confirmado en la fecha límite, aunque el día del evento vengan menos.

8. Quién pone qué

Qué pone el cliente y qué ponés vos. El lugar, la luz, el acceso para cargar y descargar, el espacio para el personal, el agua, el permiso del salón. Si el cliente contrata a otro proveedor por su cuenta (un fotógrafo, una banda), aclarás que no es tu responsabilidad y que tiene que coordinar con vos los horarios.

9. Responsabilidad y seguros

Dicho en general: cada uno responde por lo suyo. Vos por tu personal y tus equipos; el cliente por sus invitados y por lo que contrató aparte. Si el lugar pide seguros (de accidentes del personal, de responsabilidad civil u otros), anotá quién los contrata y quién los paga. Qué seguros te corresponden según tu actividad es una pregunta para tu productor de seguros, y conviene hacerla antes de cotizar, porque cuesta plata.

10. Firma y aceptación

Fecha, nombre y firma de las dos partes. Si no firman en papel, que quede la aceptación por escrito: un mail o un mensaje que diga “acepto las condiciones” junto con el pago de la seña. Guardá todo en la carpeta del cliente.

Cómo escribirlo para que se entienda

  • Frases cortas. Una idea por línea.
  • Números y fechas, no palabras vagas. “48 horas antes” en lugar de “con anticipación razonable”.
  • Sin palabras de abogado que no entendés. Si vos no lo podés explicar, el cliente tampoco lo va a entender.
  • Una página. Si se pasa de dos, revisá qué sobra.
  • El mismo texto para todos. Armá una plantilla y cambiá solo los datos del evento. Así no te olvidás de nada y no improvisás con cada cliente.

Un contrato corto también hace más fácil vender. El cliente siente que está tratando con alguien ordenado, y eso ayuda a cerrar. Si querés ver cómo encaja con el presupuesto, en cómo armar una propuesta comercial para eventos está la estructura completa.

Un modelo de una página

Así se puede ver el esqueleto, en este orden:

  1. Partes y contacto.
  2. Evento: fecha, lugar, horarios de armado, evento y desarme.
  3. Incluye (con cantidades) y no incluye.
  4. Precio total, moneda, impuestos y validez.
  5. Pagos: montos y fechas. Nada se reserva sin el anticipo.
  6. Cancelación por tramos.
  7. Reprogramación.
  8. Cantidad final: fecha límite y qué pasa si cambia.
  9. Qué pone cada parte.
  10. Responsabilidad y seguros.
  11. Firma o aceptación.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un contrato si el cliente es conocido?

Sí. Las condiciones son del negocio, no de la persona. Con un conocido es todavía más importante, porque una discusión por plata te puede costar el cliente y la relación.

¿Me sirve un modelo que encontré en internet?

Como punto de partida, puede. Pero muchos son largos, están pensados para otros rubros o para otros países. Usá la estructura de arriba, escribilo con tus palabras y, si podés, hacelo revisar una vez por un abogado. Después lo usás siempre.

¿Qué hago si el cliente quiere cambiar las condiciones?

Escuchá qué le preocupa. A veces es un plazo de pago o un tramo de cancelación, y se puede ajustar. Lo que no se cambia es lo que te protege: no poner plata antes del anticipo.

Ordenarlo con alguien al lado

Tener condiciones claras y una plantilla que uses siempre es parte de ordenar el negocio para que no dependa de tu memoria. Es lo que trabajamos en el acompañamiento de negocio: riesgo, qué vendés, tus números y las piezas para salir a vender. Si te sirve, escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.

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