Monotributo o sociedad para tu negocio de eventos: cuándo cambiar
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Para la mayoría de los que arrancan en eventos, el monotributo alcanza. Es simple, pagás una cuota fija por mes y facturás sin tener que llevar una contabilidad completa. Deja de alcanzar cuando lo que facturás en un año se acerca al tope de la categoría más alta, cuando tus clientes grandes te piden otra cosa o cuando el negocio ya no es solo tuyo. La decisión final la tomás con un contador; lo que sigue te sirve para llegar a esa charla con las preguntas correctas.
Qué es el monotributo, en dos líneas
Es un régimen simplificado para personas que trabajan por su cuenta. En una sola cuota mensual pagás el impuesto integrado, el aporte jubilatorio (SIPA) y la obra social. Te ubicás en una categoría según lo que facturás en el año y algunos parámetros más, y esa categoría define cuánto pagás.
Las categorías vigentes hoy
Según la tabla publicada por ARCA, vigente desde el 1 de agosto de 2026, las categorías van de la A a la K. Algunos topes de ingresos brutos anuales:
- Categoría A: hasta $12.009.410,45 por año. La cuota total mensual es de $49.527,18.
- Categoría D: hasta $30.628.651,43 por año.
- Categoría H: hasta $81.924.660,37 por año.
- Categoría K (la más alta): hasta $126.610.838,75 por año.
La cuota cambia según la categoría y según si prestás servicios o vendés cosas. En las categorías altas la diferencia es grande: en la K, la cuota total mensual para servicios es de $1.614.446,04 y para venta de bienes, de $702.103,24.
Además del ingreso, cada categoría tiene topes de superficie del local, consumo de energía eléctrica y alquileres por año. Si tenés un salón o una cocina, esos números también cuentan. Los montos se actualizan, así que antes de decidir nada, mirá la tabla del día en la página de ARCA.
Cuándo el monotributo alcanza
Para un productor que trabaja solo, un servicio de catering chico o alguien que hace barras para fiestas los fines de semana, el monotributo suele ser la forma más simple de estar en regla. Alcanza cuando:
- Lo que facturás en el año entra con margen en tu categoría. No al límite: con espacio para un mes bueno.
- Trabajás vos, con algún colaborador eventual. El negocio está a tu nombre y la responsabilidad es tuya.
- Tus clientes aceptan factura de monotributista. Fiestas privadas, salones, eventos sociales y muchas pymes no tienen problema.
- No necesitás descontar el IVA de lo que comprás. Si casi todo lo que gastás son horas tuyas y proveedores chicos, eso pesa poco.
Señales de que conviene pensar otra forma
Ninguna de estas señales te obliga a cambiar mañana. Son el aviso de que hay que sentarse con el contador:
- Te acercás al tope. Si un par de eventos grandes te pueden empujar por arriba de la categoría K en el año, hay que planificar antes y no después.
- Clientes corporativos que piden factura A. Muchas empresas prefieren proveedores inscriptos en IVA porque pueden computar ese impuesto. Si perdés trabajos por eso, es una señal clara.
- Mucho gasto en proveedores con IVA. Alquiler de sonido, pantallas, estructuras, insumos de cocina. Cuando lo que comprás pesa mucho en el costo, el cambio de régimen puede cambiar tus números, para bien o para mal. Hay que hacer la cuenta con tu caso.
- El negocio ya no es solo tuyo. Si entró un socio, si hay inversión de otra persona o si querés separar tu patrimonio del riesgo del negocio, el monotributo a tu nombre se queda corto. Ahí aparece la idea de una sociedad.
- Empleados fijos. Cuando el equipo deja de ser eventual, cambian las obligaciones y conviene revisar todo el esquema.
Monotributo, responsable inscripto o sociedad
Son tres caminos distintos y cada uno tiene costos que no se ven a primera vista:
- Seguir en el monotributo. Lo más simple. El límite es el tope de facturación y que tus clientes acepten tu factura.
- Pasar a responsable inscripto, a tu nombre. Facturás con IVA y llevás más papeles, pero no hay un tope de facturación como en el monotributo. Seguís siendo vos el titular del negocio.
- Armar una sociedad. Tiene sentido cuando hay socios, cuando el negocio necesita existir más allá de una persona o cuando querés que el riesgo quede del lado de la empresa. Implica constituirla, llevar libros y pagar un contador todos los meses.
No hay una respuesta que sirva para todos. Lo que te puedo decir desde la producción es esto: el cambio de forma no arregla un negocio que no tiene los números claros. Si no sabés cuánto te queda en cada evento, cambiar de régimen solo cambia el lugar donde está el desorden.
Qué llevarle al contador
Para que la charla sirva, andá con esto escrito:
- Lo que facturaste en los últimos 12 meses, mes por mes.
- Lo que pensás facturar el año que viene, aunque sea una estimación.
- Quiénes son tus clientes: particulares, salones, empresas, organismos.
- Cuánto gastás en proveedores y cuánto de eso viene con factura A.
- Si hay o va a haber socios o empleados.
- Si tenés local, cocina o depósito, con los metros y el alquiler.
Con eso, cualquier contador te puede decir en una reunión si te conviene seguir, cambiar ahora o planificar el cambio para dentro de unos meses.
Antes del régimen, los números
El régimen fiscal es una parte de algo más grande: saber cuánto cobrás, cuánto te cuesta y cuánto te queda. Si todavía no lo tenés, empezá por cómo poner precio a tu servicio de eventos. Y si estás por arrancar por tu cuenta, en cómo independizarte como productor de eventos está el orden de lo que hay que resolver primero, con la inscripción fiscal entre las primeras cosas.
En el acompañamiento de negocio, el riesgo es el primer eje que miramos en el primer mes: seguros, impuestos y habilitaciones. No reemplazo a tu contador; te ayudo a llegar a esa reunión con los números ordenados y a tomar la decisión sabiendo qué cambia en tu negocio. Si querés ver si te sirve, escribime por WhatsApp desde esa página.
Preguntas frecuentes
¿Puedo facturar eventos grandes siendo monotributista?
Sí, mientras lo que factures en el año entre en tu categoría y el cliente acepte tu factura. Lo que conviene mirar es cómo un evento grande te mueve la facturación anual, porque puede cambiarte de categoría.
¿Qué pasa si me paso del tope?
Hay que revisarlo con un contador apenas lo veas venir, no al final del año. Planificar el cambio con tiempo es mucho más barato que corregirlo después.
¿Me conviene armar una sociedad desde el principio?
Casi nunca para arrancar solo. Una sociedad tiene costos fijos todos los meses y tiene sentido cuando hay socios, inversión o un volumen que la justifique. Primero vender y ordenar los números; después, la forma.
¿Los montos de este artículo siguen vigentes?
Son los de la tabla de ARCA vigente desde el 1 de agosto de 2026. Se actualizan, así que antes de decidir consultá la página oficial y a tu contador.
Fuentes
- ARCA, Monotributo: categorías, montos y parámetros vigentes. https://www.arca.gob.ar/monotributo/categorias.asp (consultada el 29 de octubre de 2026).
