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Cómo armar una propuesta comercial para eventos que se entienda

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Una propuesta comercial para eventos tiene que responder cinco cosas en una sola lectura: qué vas a hacer, qué incluye y qué no, cuánto cuesta, cómo se paga y qué pasa si se cancela, y hasta cuándo vale ese precio. Si el cliente termina de leerla y te tiene que escribir para preguntar alguna de esas cinco, la propuesta no está terminada.

Por qué conviene tener una propuesta tipo

Cuando te piden precio, el reloj corre. El que contesta primero y claro tiene ventaja sobre el que contesta tres días después con un mensaje largo de WhatsApp. Por eso conviene tener una propuesta tipo: un documento armado de antemano, con tu estructura, tus condiciones y tus textos, donde solo cambiás los datos del evento.

No es un formulario frío. Es tu forma de trabajar puesta por escrito, una vez, bien pensada. Te ahorra tiempo, evita que te olvides de algo importante a las once de la noche y hace que todos tus presupuestos se vean igual de profesionales.

Lo que tiene que tener, en orden

1. Los datos del evento

Arriba de todo, lo que el cliente te pidió, dicho con tus palabras: tipo de evento, fecha, lugar, cantidad de personas, horario. Parece obvio, pero sirve para dos cosas. El cliente ve que entendiste, y si hay un error (la fecha, la cantidad de invitados) aparece ahora y no la semana del evento.

2. El alcance: qué vas a hacer

Contá el servicio en concreto. No “producción integral”, sino qué pasa: cuántas personas trabajan, cuántas horas, qué hacen, qué entregás. Si hay armado y desarme, decilo. Si hay una visita técnica antes, también.

Una regla que ayuda mucho: separá lo que el cliente pidió de lo que vos le sumarías. Primero respondé exactamente lo que te preguntaron. Si querés proponer un extra, va aparte y marcado como opcional, para que no se mezcle con el precio de lo que pidió.

3. Qué incluye y qué no

Es la parte que más discusiones evita. Una lista corta de lo que está incluido y otra de lo que no:

  • Incluye: lo que forma parte del precio. Staff, equipos, insumos, traslados, lo que corresponda a tu servicio.
  • No incluye: lo que el cliente podría suponer que está y no está. Horas extra, comida del equipo si no la cubrís vos, permisos del lugar, cosas que dependen de otros proveedores.

Lo que no está escrito, el cliente lo da por incluido. Y el día del evento no es momento de explicar que eso se cobraba aparte.

4. El precio

Un solo precio, claro, con el detalle que haga falta para entenderlo. Si cobrás con impuestos aparte, decilo. Si el precio cambia según la cantidad de invitados o de horas, poné cómo cambia (por ejemplo, el valor de cada hora extra) para que no haya sorpresas.

Antes de escribir ese número tenés que saber cuánto te cuesta hacer el evento y cuánto te queda. Si todavía no lo tenés claro, está explicado en cómo poner precio a tu servicio de eventos. Y si cobrás tu tiempo por hora, en cuánto cobrar por hora como productor de eventos está cómo calcular tu hora real.

Una sugerencia: evitá mandar tres opciones (básica, intermedia, completa) cuando nadie te las pidió. El cliente se pone a comparar columnas en lugar de decidir, y casi siempre elige la más barata pidiendo lo de la más cara.

5. Condiciones de pago

Por escrito y en porcentajes: qué parte se paga para confirmar la fecha, qué parte antes del evento y, si corresponde, qué parte después. También los medios de pago que aceptás y si emitís factura.

La regla de oro: no reserves proveedores ni pongas plata tuya antes de cobrar el anticipo. Si lo hacés, estás financiando el evento de otro. La propuesta es el lugar para dejar eso claro desde el principio, no una charla incómoda después.

6. Cancelación y cambios

Qué pasa si el cliente cancela, según cuánto falte para el evento. Qué pasa si cambia la fecha. Qué pasa si suma invitados a último momento. No hace falta un texto de abogado: con tres o cuatro líneas claras alcanza.

Esta parte protege a los dos. El cliente sabe a qué se compromete y vos no perdés lo que ya pagaste a proveedores si el evento se cae.

7. Validez

Hasta qué fecha vale el precio. En un rubro donde los costos se mueven, una propuesta sin vencimiento es un problema: el cliente vuelve dos meses después con ese número en la mano. Poné una fecha concreta y aclará que la fecha del evento se confirma recién con el anticipo.

8. Cómo seguir

Cerrá con el paso siguiente: qué tiene que hacer el cliente para confirmar y por dónde contactarte. Un teléfono, un mail, un link. Cuanto más fácil sea decir que sí, mejor.

Cómo se ve

  • Corta. Si alguien la lee desde el celular, tiene que poder entenderla sin hacer zoom ni buscar el precio entre párrafos.
  • Con tu marca. Logo, tus datos y una presentación prolija. No hace falta un diseño caro, hace falta que se vea igual siempre.
  • Con fotos reales, si suma. Solo de trabajos tuyos. Una foto de un evento que hiciste vale más que diez imágenes de internet.
  • En PDF. Un mensaje de WhatsApp se pierde entre otros. Un PDF se reenvía al que decide, se imprime y se guarda.

Los errores que más ventas hacen perder

  • Tardar en contestar. A veces la venta la gana el que respondió primero con algo claro.
  • No hacer seguimiento. Mandar la propuesta y esperar. Un mensaje a los pocos días preguntando si quedaron dudas es parte del trabajo.
  • Esconder condiciones. Si el anticipo o la cancelación aparecen recién al cerrar, el cliente siente que lo apuraste.
  • Mandar algo distinto cada vez. Sin propuesta tipo, cada presupuesto sale con un formato y unas condiciones diferentes, y terminás olvidándote de algo.

Hacerlo con alguien al lado

Armar la propuesta tipo es una de las cosas que hacemos en el segundo mes del acompañamiento de negocio, junto con los precios con margen real y la presencia donde te buscan. Si sos productor, mirá cómo lo trabajamos en tu caso en acompañamiento para productores de eventos; si hacés catering o barras, en gastronomía para eventos. Y si todavía no arrancaste, en para arrancar.

El acompañamiento arranca en $200.000 por mes (USD 130), con un encuentro por semana y un mínimo de 3 meses. En el plan Acompañamiento + hecho, la propuesta tipo puede ser parte de la pieza del mes que hace HITO, dentro del kit de ventas. La primera llamada es sin cargo: escribime por WhatsApp desde la página y vemos si te sirve.

Preguntas frecuentes

¿Propuesta y presupuesto son lo mismo?

En la práctica, casi. El presupuesto suele ser solo el número; la propuesta es el número con todo lo que lo explica: alcance, qué incluye, condiciones y validez. Para eventos conviene mandar siempre la propuesta completa.

¿Cuánto tiempo de validez le pongo?

El que te permita sostener el precio sin perder plata si cambian tus costos. Lo importante es que haya una fecha escrita y que el cliente la vea.

¿Y si el cliente pide descuento?

Antes de bajar el precio, mirá qué podés sacar del alcance. Bajar el precio sin cambiar nada le dice al cliente que el primer número estaba inflado.

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