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Cómo medir consultas y cierres en tu negocio de eventos

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Para medir las consultas y los cierres de tu negocio de eventos alcanza con una planilla de una fila por consulta: cuándo entró, por dónde, qué evento era, si mandaste presupuesto, si cerró y, si no cerró, por qué. Con eso, una vez por mes, mirás tres números: qué parte de las consultas termina en evento, cuánto tardás en contestar y por qué se te caen las que se caen. No hace falta un sistema ni saber de números.

Por qué medir si “más o menos ya sé cómo viene”

Todo el que tiene una productora, un salón, un catering o un servicio para eventos tiene una sensación de cómo viene el mes. Pero la sensación se arma con lo último que pasó: dos fiestas cerradas y parece que todo anda bien; tres «no» seguidos y parece que nada funciona.

La planilla no reemplaza tu olfato, lo corrige. Te muestra cuántas consultas entraron de verdad, cuántas se te escaparon sin respuesta y si el motivo por el que perdés ventas es el precio, la fecha o algo que podés arreglar. Sin ese registro, cualquier cambio que hagas (subir precios, pagar publicidad, contratar a alguien que conteste) lo hacés a ciegas.

La planilla: una fila por consulta

Abrí una hoja de cálculo, la que uses (Google Sheets, Excel, la del celular), y armá estas columnas:

Columna Qué anotar Ejemplo de cómo se completa
Fecha de la consulta El día que te escribieron 3/11
Canal Por dónde llegó WhatsApp, Instagram, mail, formulario de la web, teléfono
Cómo nos conoció Lo que te diga la persona Recomendación, Google, otro proveedor
Nombre y contacto Para poder volver a escribirle Nombre y teléfono
Tipo de evento Qué quiere hacer Casamiento, 15, cumpleaños, evento de empresa
Fecha del evento Para cuándo es 14/2 o “sin fecha”
Invitados Cantidad aproximada 120
Primera respuesta El día y la hora en que contestaste 3/11, 18 h
Presupuesto enviado Sí o no, y el monto Sí, el monto que mandaste
Próximo seguimiento Cuándo le volvés a escribir 6/11
Estado En qué quedó Abierta, cerrada, perdida
Motivo Si se perdió, por qué Precio, fecha ocupada, no contestó, eligió otro, se canceló el evento

Dos reglas para que la planilla sirva:

  • Toda consulta entra, aunque sea un “¿precio?” suelto. Si solo anotás las que parecen serias, después no sabés cuántas se te cayeron en el primer mensaje.
  • El motivo de pérdida se elige de una lista corta. Si cada vez escribís algo distinto, a fin de mes no se puede sumar. Con cinco o seis opciones fijas alcanza. Agregá una columna de notas para el detalle.

La columna “Cómo nos conoció” es la que más gente se saltea y la que más decisiones te ahorra. Cómo preguntarlo sin que suene a encuesta está en de dónde vienen tus clientes de eventos y cómo saberlo.

Qué mirar cada mes

Una vez por mes, el mismo día, sentate quince minutos con la planilla. Filtrá las consultas del mes anterior y sacá estos tres números.

1. Tu tasa de cierre

Es la parte de las consultas que terminó en evento confirmado con seña. La cuenta es: consultas cerradas dividido consultas que entraron, por cien. Por ejemplo, si en el mes anotaste 20 consultas y cerraste 5, tu tasa de cierre es del 25%.

Conviene hacer la cuenta de dos maneras:

  • Sobre todas las consultas. Te dice qué tan bien filtrás y respondés desde el primer mensaje.
  • Sobre las que recibieron presupuesto. Te dice qué tan bien vende tu propuesta una vez que la persona la tiene en la mano.

Si la primera da baja y la segunda da bien, el problema está antes del presupuesto: tardás, contestás a medias o te llegan consultas que no son para vos. Si las dos dan bajas, mirá la propuesta y el precio.

No compares tu número con lo que dice alguien en un grupo o en una charla. No sabés cómo cuenta cada uno. Comparalo con tu propio mes anterior: lo que importa es si va para arriba o para abajo.

2. Tu tiempo de respuesta

Con las columnas “Fecha de la consulta” y “Primera respuesta” sabés cuánto tardaste en contestar cada una. Mirá cuántas contestaste en el día y cuántas tardaron más. Después cruzalo con el estado: si las que tardaste en contestar se cierran menos que las que contestaste rápido, ya sabés dónde está una parte de la plata que se te escapa.

Cómo armar una primera respuesta rápida y completa está en cómo responder un pedido de presupuesto por WhatsApp.

3. Por qué perdés las que perdés

Contá cuántas veces aparece cada motivo de pérdida. Cada uno pide una decisión distinta:

  • Precio. Antes de bajarlo, fijate si el precio se entiende. Muchas veces el cliente no compara precios, compara lo que cree que incluye cada uno.
  • Fecha ocupada. Es una buena noticia a medias: hay demanda que no podés atender. Puede ser momento de subir precios en esas fechas o de tener a alguien de confianza a quien derivar.
  • No contestó más. Casi siempre es seguimiento. Revisá si le volviste a escribir y cuándo. Un esquema simple de seguimiento está en consultas de un salón que no se cierran, y sirve para cualquier rubro.
  • Eligió a otro. Si podés, preguntá qué lo decidió, sin reproche.
  • Se canceló el evento. No depende de vos. Anotalo para que no ensucie el resto.

Si un motivo se repite mes tras mes, ahí tenés la primera tarea del mes que viene.

Errores que hacen que la planilla no sirva

  • Llenarla de memoria a fin de mes. Se pierden consultas y los tiempos de respuesta quedan inventados. Anotá en el momento, aunque sea fecha, canal y nombre, y completá el resto después.
  • Tener una planilla por persona. Si contestan dos personas, que sea una sola hoja para las dos.
  • Borrar las perdidas. Las consultas perdidas son las que más enseñan. Se cambian de estado, no se borran.

Si la planilla te queda chica, el mismo registro se puede pasar a un sistema. Pero primero tiene que funcionar a mano: un sistema no ordena lo que no está ordenado.

Para saber dónde estás parado

Medir es uno de los seis ejes que miramos en el acompañamiento de negocio: riesgo, qué vendés y cómo lo contás, qué medís, cómo comunicás, los números y de quién depende el negocio. Si querés una foto rápida antes de hablar, hacé el autodiagnóstico de 12 preguntas: en tres minutos te dice cuál de esos ejes está más flojo, sin registrarte. Si el que sale más bajo es “Qué medís”, empezá por esta planilla y escribime por WhatsApp desde esa página para verla juntos.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un CRM para esto?

No para empezar. Una hoja de cálculo compartida alcanza mientras la completes todos los días. Un sistema tiene sentido cuando ya sabés qué querés mirar y la planilla se volvió difícil de mantener.

¿Cuenta como consulta alguien que solo preguntó el precio y no contestó más?

Sí. Anotala con el motivo “no contestó”. Si no la contás, tu tasa de cierre te va a dar mejor de lo que es y no vas a ver que el problema está en el primer mensaje.

¿Cada cuánto conviene mirar los números?

Una vez por mes alcanza para ver tendencias. Si recién arrancás y entran pocas consultas, mirá cada dos o tres meses juntos, porque con muy pocas filas cualquier número se mueve mucho.

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