Mentor, consultor o acompañamiento: qué conviene a un emprendedor de eventos
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Un mentor te cuenta lo que aprendió y te orienta cuando lo necesitás; un consultor analiza tu negocio y te entrega un diagnóstico o un plan; un acompañamiento mezcla las dos cosas durante un tiempo fijo, con encuentros regulares y tareas que hacés vos. Cuál te conviene depende de qué te falta: consejo, un diagnóstico o alguien que te ayude a sostener los cambios semana a semana. Y a veces no te conviene ninguno.
Qué es un mentor
Un mentor es alguien que ya recorrió el camino que estás por recorrer y comparte lo que aprendió. La relación suele ser más libre: charlas cada tanto, preguntas puntuales, una mirada de alguien con más experiencia. Muchas veces no se paga, o se paga poco, porque se basa en la confianza y en las ganas de ayudar.
Lo bueno: te abre la cabeza, te ahorra errores que el otro ya cometió y te da contactos. Lo malo: no suele tener método ni plazos. Depende de la disponibilidad del mentor y de que vos sepas qué preguntar. Si no sabés por dónde empezar, una charla cada tanto puede dejarte con muchas ideas y ninguna tarea.
Qué es un consultor
Un consultor mira tu negocio desde afuera, investiga, analiza y te entrega algo concreto: un diagnóstico, un plan, un informe, una recomendación. Trabaja por proyecto, con un alcance definido y un precio por ese trabajo.
Lo bueno: tenés un entregable claro y una mirada profesional sobre un problema puntual. Lo malo: cuando el consultor termina, la implementación queda en tus manos. Un plan muy bueno guardado en una carpeta no cambia nada. Si lo que te cuesta no es saber qué hacer sino hacerlo, el informe solo no alcanza.
Qué es un acompañamiento de negocio
Un acompañamiento junta lo del mentor y lo del consultor durante un período fijo. Hay encuentros regulares, un método con etapas y tareas concretas entre encuentro y encuentro. La diferencia central es que el trabajo lo hacés vos, con alguien que hace seguimiento y te ayuda a no abandonar cuando aparecen tres eventos en la misma semana.
Así lo armé en el acompañamiento de negocio: un mínimo de 3 meses, con tres etapas. El primer mes es ordenar (riesgo, qué vendés y cómo lo contás, qué medís, cómo comunicás, los números y de quién depende el negocio), el segundo es salir a vender y el tercero es sostener, con un plan para seguir sin depender de mí. Cada encuentro termina con 2 tareas concretas para vos. Dos, no cinco.
Cuándo conviene cada uno
- Un mentor, si ya tenés el negocio andando, sabés qué querés resolver y te alcanza con una mirada experta cada tanto.
- Un consultor, si tenés un problema puntual y bien definido (por ejemplo, revisar tus precios o entender por qué una línea de servicio no deja plata) y tenés tiempo y equipo para implementar lo que te recomiende.
- Un acompañamiento, si sentís que todo depende de vos, sabés que hay cosas por ordenar pero no encontrás el momento, y necesitás método y seguimiento para que los cambios se hagan.
Cuándo no conviene ninguno
Hay que decirlo: no siempre hace falta pagar a alguien. No te conviene contratar ni mentor, ni consultor, ni acompañamiento si:
- No vas a tener tiempo para las tareas. Cualquiera de los tres te va a pedir trabajo propio. Si estás a full con eventos los próximos meses y no podés reservar unas horas por semana, vas a pagar por encuentros que no rinden. Mejor esperar a un momento más tranquilo.
- La plata del mes no te alcanza. Si pagar el acompañamiento pone en riesgo pagarle a un proveedor, primero resolvé eso. Hay mucho que se puede hacer solo: ponerle precio a tu servicio con el método de cobrás, cuesta, queda, o armar lo básico para conseguir clientes sin depender del boca a boca.
- Lo que buscás es que alguien lo haga por vos. Si querés una web, un logo o alguien que te maneje las redes, eso es un servicio, no un acompañamiento. En HITO hacemos, por ejemplo, una web en 7 días, y es otra cosa.
- Esperás que te garanticen ventas. Nadie que sea honesto puede prometerte cuánto vas a vender. Si alguien te lo promete, desconfiá.
Qué preguntar antes de contratar
Sirve para cualquier mentor, consultor o acompañamiento, incluido el mío:
- ¿Trabajaste en mi rubro? No es lo mismo un negocio de eventos, con picos, temporadas y proveedores que se caen, que una oficina con horario fijo. Pedí que te cuente qué hizo, concreto.
- ¿Cuál es el método? Etapas, plazos y qué vas a tener al final de cada una. Si la respuesta es “depende, vamos viendo”, ojo.
- ¿Qué tengo que hacer yo? Cuánto tiempo por semana te va a pedir y qué tipo de tareas.
- ¿Cuánto cuesta, cuánto dura y cómo se corta? Precio por mes, duración mínima y cómo se termina si no te sirve.
- ¿Qué queda escrito? Una carpeta, una bitácora, un plan. Lo trabajado tiene que quedarte a vos.
- ¿Qué pasa cuando terminamos? Un buen acompañamiento te deja andando solo, no atado a seguir pagando.
En mi caso, las respuestas están publicadas: hay dos planes, Acompañamiento a $200.000 por mes (USD 130), con un encuentro por semana, y Acompañamiento + hecho a $400.000 por mes (USD 260), con dos encuentros por semana y una pieza terminada por mes. El mínimo es de 3 meses, el mes se paga por adelantado y después seguimos mes a mes y se corta avisando con 15 días. Hay una carpeta compartida con todo lo trabajado y una bitácora de cada encuentro.
Cómo saber si te está sirviendo
A las pocas semanas ya tendrías que notar algo. Algunas señales:
- Tenés tareas claras y las estás haciendo. Si después de cada encuentro no sabés qué hacer, algo falla.
- Entendés mejor tus números. Sabés cuánto cobrás, cuánto te cuesta y cuánto te queda en cada tipo de evento.
- Hay cosas terminadas, no solo charladas. Una propuesta tipo, una ficha de Google, una lista de proveedores con precios.
- Dependés un poco menos de vos mismo. Hay cosas escritas que otro podría seguir.
Si pasa un mes y no ves nada de esto, decilo. Y si no cambia, cortá. Por eso conviene que el compromiso tenga una forma clara de terminar.
Cuál es el tuyo
Si te dedicás a producir eventos, mirá el acompañamiento para productores de eventos. Si tu negocio es catering, barras o cocina para eventos, el de gastronomía para eventos. Si organizás fiestas o tenés un salón, el de fiestas y salones. Y si todavía no arrancaste, el de para arrancar.
Preguntas frecuentes
¿La primera charla se paga?
No. Es una llamada de 30 minutos sin cargo para conocer tu negocio y ver si tiene sentido trabajar juntos. Si no te sirve, te lo digo ahí.
¿Sirve si mi negocio no es de eventos?
Hoy trabajo con eventos, gastronomía y fiestas, porque es lo que conozco desde adentro. Si tu rubro es otro, lo charlamos en esa primera llamada.
¿Querés saber si te sirve? Escribime por WhatsApp o mirá cómo funciona el acompañamiento.
