Qué hacer en la temporada baja de tu negocio de eventos
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Todo negocio de eventos tiene meses flojos. Una productora, un catering o un salón de fiestas trabajan con un calendario que no es parejo: hay semanas en las que no das abasto y otras en las que el teléfono no suena. La temporada baja no es un problema en sí. El problema es llegar a ella sin plata guardada y sin plan, y pasarla esperando que vuelva el movimiento.
Esos meses son los únicos en los que tenés tiempo de trabajar en el negocio y no solo para el negocio. Acá va qué hacer con ellos.
Primero, la caja
Lo que ganás en los meses fuertes tiene que alcanzar para pasar los flojos. Si no lo planificás, la temporada alta se gasta sola y la baja te encuentra en cero.
- Sabé cuánto te cuesta un mes sin eventos. Sumá todo lo que pagás aunque no trabajes: alquiler, teléfono, herramientas, monotributo, contador, sueldos fijos si los tenés. Ese es tu piso mensual.
- Mirá tu propio calendario. Revisá los eventos del último año, mes por mes. Vas a ver cuáles fueron tus meses flojos de verdad, no los que creés.
- Separá en los meses buenos. Con el piso mensual y la cantidad de meses flojos sabés cuánto tenés que guardar. Apartalo apenas cobrás, no al final.
- Revisá gastos fijos. La temporada baja es buen momento para dar de baja suscripciones que no usás y renegociar lo que se pueda.
Si todavía no sabés cuánto te queda de cada evento, el primer paso es ese: cómo poner precio a tu servicio de eventos tiene el método de cobrás, cuesta, queda.
Vender con anticipación lo que viene
Lo que vendés en temporada baja es lo que trabajás en la alta. Los eventos de empresa y las fiestas de fin de año se deciden con tiempo, y el que llega primero con una propuesta clara tiene ventaja.
- Eventos corporativos. Las empresas planifican lanzamientos, convenciones, aniversarios y encuentros de equipo con meses de anticipación. Escribile a quien te contrató antes y preguntá qué tienen en carpeta.
- Fiestas de fin de año. Si esperás a que te pidan presupuesto, ya es tarde: las fechas buenas se reservan antes. Armá una propuesta tipo para fin de año y mandala temprano a tus clientes de empresa.
- Fechas reservadas con seña. Cada fecha que confirmás con seña en temporada baja es caja que entra cuando más la necesitás. Si no tenés claras tus condiciones de pago, mirá seña, anticipo y cancelación en eventos.
Una idea simple: hacé una lista de todos los clientes de empresa que tuviste y de los que te pidieron presupuesto y no cerraron. Esa lista es tu primera tanda de mensajes.
Ordenar lo que en temporada alta no tenés tiempo de ordenar
Cuando hay tres eventos por semana no se ordena nada: se apagan incendios. Los meses flojos son para dejar por escrito cómo trabajás.
- Tu proceso de punta a punta. Desde que entra la consulta hasta que cobrás el saldo. Escribilo como una lista de pasos. Ahí vas a ver dónde se te pierden clientes o dónde se te va el tiempo.
- La base de proveedores. Nombre, rubro, contacto, precio de referencia y cómo trabajó la última vez. Una planilla alcanza.
- Las plantillas. Presupuesto, condiciones, checklist del día del evento, mensaje de confirmación. Lo que escribís una y otra vez, dejalo armado.
- Quién hace qué. Si todo pasa por vos, anotá qué podría hacer otra persona. Es el primer paso para dejar de depender de vos en tu negocio de eventos.
Armar la web y el material de venta
Cuando vuelve el movimiento, nadie tiene tiempo de sacar fotos, escribir textos ni armar una página. Hacelo ahora.
- Fotos de trabajos tuyos. Juntá las mejores fotos de eventos que hiciste, ordenadas por tipo de evento. Solo trabajos propios.
- Una página clara. Qué hacés, para quién, qué incluye, cómo se contrata y un botón de WhatsApp. Si no la tenés, en HITO hacemos una web de presencia en 7 días con precio cerrado y el dominio a tu nombre.
- Ficha de Google. Con fotos reales, horarios, zona y forma de contacto. Es donde te buscan primero.
- Una propuesta tipo. Un documento que puedas adaptar en minutos cuando te piden presupuesto, con lo que incluye, lo que no y las condiciones.
- Instagram ordenado. No hace falta publicar todos los días. Hace falta que quien entra entienda en diez segundos qué hacés y cómo contratarte.
Cuidar a los clientes que ya tenés
El cliente que ya te contrató y quedó contento es el más fácil de volver a vender. En temporada baja tenés tiempo para cuidarlo.
- Escribí para saber cómo están, no para vender. Un mensaje corto, personal, sin folleto adjunto.
- Pedí una reseña. A los que quedaron conformes, pediles que dejen una opinión en tu ficha de Google. Les lleva un minuto.
- Preguntá qué mejorarías. Lo que te digan es material para ajustar el servicio antes de la próxima temporada.
- Pedí recomendaciones. Con naturalidad: si conocen a alguien que esté armando un evento, que te pase el contacto.
Para que esto no dependa de la memoria, anotá en una planilla a cada cliente, qué evento hizo, cuándo y cuándo le escribiste por última vez.
Un plan para los meses flojos
No hace falta hacer todo a la vez. Un orden posible para una temporada baja:
- Primeras semanas: caja y números. Piso mensual, gastos fijos y cuánto te queda de cada evento.
- Después: venta anticipada. Lista de clientes, propuesta de fin de año, mensajes.
- En paralelo: procesos y material. Una cosa por semana: plantillas, proveedores, fotos, web.
- Todo el tiempo: clientes viejos. Un par de mensajes por semana.
Preguntas frecuentes
¿Bajo los precios para conseguir trabajo en temporada baja?
Con cuidado. Un precio especial para fechas flojas puede tener sentido si sabés cuánto te queda, pero bajar todo a ciegas te deja sin margen y te cuesta volver a subir. Mejor una promoción con fecha de vencimiento que un precio nuevo.
¿Y si mi temporada baja dura muchos meses?
Puede ser una señal de que dependés de un solo tipo de evento. Pensá qué otro público podría contratar lo mismo que ya hacés: empresas, instituciones, fiestas privadas. Sumar uno puede emparejar el año.
¿Vale la pena invertir en publicidad en los meses flojos?
Depende de cuánto tarda tu cliente en decidir. Si tus eventos se contratan con meses de anticipación, lo que hacés ahora se ve en la temporada siguiente. Antes de gastar, asegurate de tener la web y la ficha de Google en orden: ahí va a parar la gente.
Usar los meses flojos con alguien al lado
La temporada baja es el mejor momento para ordenar el negocio, y también el más fácil de desperdiciar. En el acompañamiento de negocio trabajamos tres meses (ordenar, salir a vender y sostener) con un encuentro por semana y dos tareas concretas en cada uno. Si querés que esta temporada baja te deje algo, escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.
