Eventos de reconocimiento, jubilaciones y aniversarios de empresa
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Las empresas no solo hacen fiesta de fin de año. También celebran aniversarios, despiden a quienes se jubilan y reconocen a su gente por años de trabajo o por un logro. Son eventos más chicos, más íntimos y que se repiten. Para una productora chica o para quien trabaja por su cuenta son una puerta de entrada a la empresa que después trae otros trabajos.
Por qué es un buen negocio
Un evento de reconocimiento tiene un motivo claro y un público que la empresa quiere cuidar. Eso hace que la empresa le dé importancia a que salga bien, más que al precio más bajo. Además, muchos de estos eventos tienen fecha conocida de antemano: el aniversario de la empresa no se mueve y las jubilaciones se saben con meses de anticipación.
Hay tres tipos que conviene distinguir:
- Reconocimientos. Premios por años de trabajo, por resultados o por un proyecto. Suelen ser un acto con entrega y algo para comer y brindar.
- Jubilaciones y despedidas. Íntimos, con el equipo de la persona, sus jefes y a veces su familia. Lo que importa es el momento, no la producción.
- Aniversarios de empresa. Pueden ir de un brindis en la oficina a un evento grande con clientes y proveedores. Los aniversarios redondos suelen tener más presupuesto y más tiempo de preparación.
Con quién hablar
En estos eventos la puerta casi nunca es compras. Es la gente que se ocupa de las personas:
- Recursos humanos. Decide los reconocimientos y las despedidas, conoce las fechas y muchas veces maneja el presupuesto de bienestar.
- Comunicación interna. Arma el mensaje del evento, el contenido de la entrega, los videos y las palabras de la dirección. Para un aniversario suele ser quien lidera.
- Dirección o gerencia general. En empresas chicas o medianas decide directamente, sobre todo en un aniversario.
Compras aparece después, para el alta como proveedor y la orden de compra. Cómo encarar ese circuito, a quién escribirle primero y qué te van a pedir está en la nota sobre cómo venderle eventos a empresas. Acá lo que cambia es el tono: le estás hablando a alguien que quiere que su gente se sienta reconocida, no a quien compara precios.
Qué preguntar antes de cotizar
Antes de mandar números, entendé el evento:
- ¿Qué se celebra y quiénes son las personas reconocidas?
- ¿Cuántas personas van y si hay familias, clientes o proveedores?
- ¿Es en la empresa o afuera? ¿En horario de trabajo o después?
- ¿Hay entrega de algo: placa, diploma, regalo?
- ¿Va a hablar alguien de la dirección? ¿Hay video o contenido preparado?
- ¿Quién aprueba el gasto y para cuándo necesitan la propuesta?
Con esas respuestas sabés si es un brindis de una hora o un evento con producción, y no cotizás de más ni de menos.
Cómo armar la propuesta
Una buena propuesta para un evento de reconocimiento se lee en dos minutos y deja claro qué vive la gente ese día. Lo mínimo:
- El momento central. Cómo es la entrega o el discurso, quién habla, en qué orden y cuánto dura. Es lo que la empresa quiere que salga perfecto.
- Lo que hace falta para que pase. Sonido y micrófono, pantalla si hay video, ambientación, gastronomía y bebida, foto.
- Lo que pone la empresa. Espacio, contenido de los videos, placas o regalos, lista de invitados.
- Un solo precio con lo que incluye y lo que no, en vez de tres opciones para comparar.
- Condiciones. Anticipo, saldo, plazo y cancelación.
Para una jubilación, proponé algo simple y bien hecho. Para un aniversario redondo, sumá ideas que conecten la historia de la empresa con su gente: fotos de época, testimonios del equipo, un recorrido por los años. Ideas, no relleno: cada cosa que sumás tiene que tener precio y alguien que la haga.
Cómo cobrarle a la empresa
El cobro funciona como cualquier evento para una empresa: alta como proveedor, orden de compra, factura y un plazo de pago que puede ser de 30 días o más. El detalle de cada paso, qué factura emitir y cómo pedir anticipo sin perder el trabajo está en la nota sobre cobrarle a una empresa por un evento.
Dos cosas propias de estos eventos:
- Muchas veces el presupuesto es de recursos humanos, no de marketing. Puede ser más chico y con menos margen para sorpresas. Si el alcance crece, actualizá la propuesta por escrito antes de reservar.
- Los aniversarios grandes se aprueban con tiempo. Eso te da margen para pedir el anticipo antes de contratar proveedores. No financies el evento de la empresa con tu plata.
Lo que queda después del evento
Un evento de reconocimiento bien hecho te deja adentro de la empresa. Recursos humanos te va a llamar para la próxima jubilación, comunicación interna para el próximo lanzamiento y quizás la dirección para la fiesta de fin de año. Para que eso pase:
- Mandá las fotos a tiempo y bien elegidas.
- Pedí una devolución corta de qué funcionó.
- Anotá las fechas que se vienen: aniversarios, cierres de año, despedidas anunciadas.
- Dejá una propuesta tipo lista para el próximo pedido.
Preguntas frecuentes
¿Conviene ofrecer un paquete fijo para jubilaciones?
Sí, como punto de partida. Un formato simple, con lo que incluye y una cantidad de personas, ayuda a que recursos humanos lo apruebe rápido. Después se ajusta según cada caso.
¿Y si la empresa quiere hacerlo en sus oficinas?
Es muy común. Pedí una visita antes de cotizar: energía eléctrica, accesos, horarios en que se puede armar y si hay que cuidar el trabajo de quienes siguen en sus puestos.
¿Cómo hablo del evento sin nombrar a la empresa?
Contá qué resolviste y cómo salió, sin nombres ni logos hasta tener su permiso por escrito. Lo que vende es el resultado, no la marca del cliente.
Ordenarlo con alguien al lado
Si querés que las empresas sean una parte estable de tu negocio, con una propuesta tipo lista, precios con margen real y una rutina de seguimiento para que te vuelvan a llamar, es lo que trabajamos en el acompañamiento para quienes producen eventos. Escribime por WhatsApp desde esa página y vemos si te sirve.
