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Cómo subir tus precios sin perder clientes de eventos

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Subir los precios de tu servicio de eventos sin perder clientes depende de tres cosas: hacerlo con una regla fija y no cuando ya estás ahogado, avisar con tiempo y por escrito, y respetar lo que ya acordaste con quien tiene fecha reservada. El cliente casi nunca se va por el aumento. Se va por la sorpresa, por no entender qué cambió o porque siente que le cambiaste las reglas a mitad de camino.

Por qué cuesta tanto subir los precios

En eventos el precio se negocia cara a cara, muchas veces con gente que conocés. Por eso da vergüenza. Y el miedo es siempre el mismo: que el cliente se vaya con el de al lado.

Pero pasa algo peor cuando no subís: tus proveedores sí suben, el staff pide más, el flete cuesta más, y lo que te queda de cada evento se achica sin que te des cuenta. Un día hacés la cuenta y estás trabajando igual o más por menos plata. Si todavía no tenés claro cuánto te queda por evento, empezá por cómo poner precio a tu servicio de eventos: sin ese número, cualquier aumento es a ojo.

Cuándo actualizar: con regla, no con bronca

El peor momento para subir precios es cuando ya estás perdiendo plata, porque terminás subiendo mucho de golpe y eso sí asusta al cliente. Lo que funciona es tener una regla y cumplirla:

  • Una fecha fija. Por ejemplo, revisás tu lista de precios cada tres meses o al empezar cada temporada. El cliente que vuelve sabe que el precio se mueve y no lo toma como algo personal.
  • Un disparador concreto. Si un proveedor clave te sube, revisás ese día. No esperás a fin de mes.
  • Mirando tus costos, no los titulares. Lo que importa es cuánto te subió a vos hacer un evento: tus proveedores, tu equipo, tus traslados. Hacé la cuenta con un evento real que ya hiciste y comparalo con lo que te costaría hoy.

Aumentos chicos y seguidos se aceptan mucho mejor que uno grande cada tanto. El cliente se acostumbra a que el precio se actualiza, igual que pasa con cualquier otro servicio que contrata.

Presupuestos con vencimiento

Esto es lo que más protege tu margen y lo que menos se usa. Todo presupuesto tiene que decir hasta cuándo vale. Una línea alcanza:

Este presupuesto es válido hasta el 15 de noviembre. Pasada esa fecha, se actualiza según la lista vigente.

Con eso pasan dos cosas buenas. La primera: si el cliente tarda dos meses en decidir, no te obliga a sostener un precio viejo. La segunda: le da un motivo para decidir antes. El vencimiento no es una presión inventada, es la realidad de tus costos.

Elegí un plazo que puedas sostener. Si tus proveedores te cambian los precios seguido, el vencimiento tiene que ser corto: diez o quince días. Si tus costos son estables, puede ser más largo.

El cliente que ya tiene fecha reservada

Acá está la mitad del problema. Alguien te pagó la seña hace cuatro meses, el evento es el mes que viene y tus costos subieron. ¿Qué hacés?

La respuesta depende de lo que dejaste escrito cuando cerraste:

  • Si el precio quedó cerrado, se respeta. Aunque te duela. Cambiarle el precio a alguien que ya pagó la seña es la forma más rápida de perder un cliente y ganarte una mala recomendación. Lo que aprendés de esa vez lo aplicás en las próximas condiciones.
  • Si quedó escrito que el saldo se actualiza, por ejemplo “el saldo se ajusta según la lista vigente al momento del pago”, podés aplicarlo. Pero avisalo con tiempo, no el día que pedís el saldo.
  • Si no quedó nada escrito, lo más sano es respetar el precio y, desde ahora, dejarlo escrito en cada propuesta.

Para las fechas nuevas, la regla que más ordena es simple: el precio queda fijo sobre lo que ya se pagó. La seña congela esa parte; el saldo puede actualizarse si así lo acordaron. Por eso conviene que la seña sea una parte importante del total: cuanto más cobrás antes, menos expuesto quedás. Todo eso tiene que estar en tus condiciones antes de que el cliente pague, no después.

Cómo avisar el aumento

A los clientes que ya trabajaron con vos y te van a volver a pedir, avisales antes de que pidan el próximo presupuesto. Un mensaje corto, sin pedir perdón:

Hola, ¿cómo estás? Te escribo para avisarte que desde el 1 de diciembre actualizamos los precios. Si tenés pensado algún evento, te puedo pasar presupuesto con la lista actual hasta esa fecha.

Tres claves:

  1. Con fecha. El aviso tiene que llegar antes del cambio, no el mismo día.
  2. Sin justificarte de más. No hace falta contar toda la historia de tus costos. Si preguntan, explicás qué cambió.
  3. Con una ventana. Darle al cliente frecuente la opción de reservar con el precio anterior hasta una fecha es un gesto que se agradece y, de paso, te adelanta ventas.

Qué hacer con el cliente que se queja

Alguno se va a quejar. Es normal y no significa que lo perdiste. Antes de bajar el precio, probá esto:

  • Escuchá qué le molesta. A veces no es el número, es que no entiende qué incluye. Mostrale el detalle: cuántas personas, cuántas horas, qué servicios.
  • Ajustá el servicio, no el precio. Si su presupuesto no llega, ofrecé una versión con menos horas o menos personal. Así el precio por lo que hacés se mantiene y el cliente decide qué resigna.
  • No hagas descuento por quejarse. Si al que se queja le bajás el precio, le enseñás que quejarse funciona. Y el que pagó sin chistar terminó pagando más.
  • Aceptá que algunos se van. Un cliente que solo se queda porque sos el más barato es el primero que se va cuando aparece otro más barato. Perder a ese cliente a veces libera lugar para uno que sí te deja margen.

Preguntas frecuentes

¿Le subo el precio a un cliente fijo de muchos años?

Sí, avisando con tiempo. Podés darle una ventana para reservar con el precio anterior, pero no lo congeles para siempre: con el tiempo termina siendo el cliente con el que perdés plata.

¿Pongo el precio en dólares para no tener que actualizar?

Depende de tu rubro y de cómo te cobran tus proveedores. Si tus costos son en pesos, cobrar en otra moneda no siempre te protege. Lo que sí te protege siempre es el vencimiento del presupuesto y una seña alta.

¿Publico los precios o los paso por privado?

Lo que publiques tiene que poder actualizarse fácil. Si tenés lista pública, poné la fecha de vigencia. Un precio viejo publicado es una discusión asegurada.

Ordenar los precios con alguien al lado

Subir precios es mucho más fácil cuando sabés exactamente cuánto te queda de cada evento y tenés las condiciones escritas desde el primer presupuesto. Es lo que trabajamos en el segundo mes del acompañamiento para productores de eventos: propuesta tipo y precios con margen real, cuánto cobrás, cuánto te cuesta y cuánto te queda. Si te sirve, escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.

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