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Cuánto cobrar como DJ para eventos: el método para ponerle precio

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Te llega un mensaje: «¿Cuánto cobrás por pasar música en un casamiento?». Y contestás con lo que cobraste la última vez, o con lo que te dijeron que cobra otro DJ. El problema es que ese número no sabe nada de tu fecha: ni cuántas horas son, ni si llevás tu equipo, ni si el salón queda a una hora de tu casa.

Ponerle precio a tu trabajo de DJ no es adivinar cuánto paga el mercado. Es saber cuánto te cuesta cada fecha y cuánto querés que te quede. La lógica es la de siempre: cobrás, cuesta, queda.

Una aclaración antes de seguir: los números de esta nota son ejemplos ilustrativos y redondos para mostrar la cuenta. No son tarifas de mercado ni precios de referencia. Tus números salen de tus costos.

1. Antes de dar un precio, preguntá

Un precio mal dado casi siempre viene de un pedido incompleto. Antes de contestar, tené esto:

  • Fecha, lugar y horario del evento.
  • Tipo de evento: casamiento, cumpleaños de 15, corporativo, cumpleaños, fiesta privada.
  • Cuántas horas de música y en qué momentos: recepción, entrada, cena, baile, cierre.
  • Si el salón tiene equipo de sonido e iluminación, o si lo llevás vos.
  • Horario de armado y si hay que probar antes de que lleguen los invitados.
  • Acceso de carga: escaleras, ascensor, distancia desde donde estacionás.
  • Si hay otros proveedores con los que coordinar: banda en vivo, show, foto y video.

2. Las horas de música no son las horas de trabajo

Un casamiento de seis horas de música puede llevarte once: salir de tu casa, cargar, viajar, armar, probar, pasar música, desarmar, volver y guardar todo. Si cobrás solo las horas de música, el resto lo regalás.

  • Contá desde que salís hasta que volvés con el equipo guardado.
  • Si el salón te pide armar a la tarde y la fiesta empieza a la noche, esa espera también es tiempo tuyo.
  • Si tenés ayudante, su jornada entra en la cuenta igual que la tuya.

Ejemplo ilustrativo: si decidís que tu jornada completa vale $200.000 y vas con un ayudante cuya jornada te cuesta $80.000, el tiempo de trabajo suma $280.000 antes de hablar de equipo.

3. Armado y prueba

La prueba de sonido es lo que evita el micrófono que acopla en el brindis. Necesita tiempo y hay que contarlo.

  • Definí cuánto armado y prueba necesitás según el tamaño del salón.
  • Si hay que coordinar con una banda o con foto y video, la prueba se alarga.
  • Si el salón solo te deja entrar una hora antes, decilo por escrito: con menos tiempo, el riesgo es de todos.

4. Equipo propio o del salón

Acá cambia mucho la cuenta.

Si llevás tu equipo, se gasta y algún día hay que reponerlo. Una forma simple de calcularlo: tomá lo que te costaría reponer lo que llevás y dividilo por la cantidad de eventos que calculás que te dura.

Ejemplo ilustrativo: si reponer tu equipo te costaría $6.000.000 y calculás que dura 150 fechas, cada fecha tiene que aportar $40.000 de desgaste.

Sumá mantenimiento: cables, auriculares, service, la controladora que un día falla. Y si alquilás algo para completar, ese alquiler entra entero como costo.

Si usás el equipo del salón, el desgaste baja, pero no conocés ese equipo: pedí antes qué hay y llevá lo mínimo para no depender de un cable ajeno.

Por eso conviene tener dos precios armados: con tu equipo y con el del salón. No es el mismo trabajo.

5. Traslado

Mover el equipo cuesta, aunque lo hagas en tu auto.

  • Combustible, peajes y estacionamiento, ida y vuelta.
  • Flete si el equipo no entra en tu vehículo.
  • Si es fuera de tu ciudad, sumá alojamiento y comidas en una línea aparte, para que se entienda por qué la misma fiesta cuesta distinto en otro lugar.

6. Horas extra

En las fiestas, la hora extra es casi una regla. Si no está escrita, la ponés vos gratis.

  • Decí cuántas horas de música incluye el precio.
  • Poné el valor de la hora extra en la misma cotización.
  • Aclará quién la autoriza: los novios, la familia o el organizador. No el invitado que pide «un tema más» a las cinco de la mañana.

Ejemplo ilustrativo: el servicio incluye 6 horas de música y cada hora extra tiene un valor fijo que ya figura en la cotización.

7. El tipo de evento cambia el trabajo

No es lo mismo un casamiento que un 15 o un corporativo. Cambia lo que tenés que preparar y lo que pasa en la noche.

  • Casamiento: entrada, vals, momentos de la familia, temas que piden los novios, reunión previa para armar la lista. Más preparación y más momentos que no pueden fallar.
  • Cumpleaños de 15: coreografías, entradas, vals, ceremonia de velas, mucha coordinación con la familia y con el salón. Varios pies de música que tenés que tener listos.
  • Corporativo: horario más rígido, discursos, micrófono para presentaciones, a veces música de fondo más que baile. Suele pedir factura y pagar en otros plazos.

Si un tipo de evento te lleva más preparación, el precio lo tiene que mostrar.

8. Imprevistos y margen

Siempre pasa algo: un cable que se rompe, un adaptador que hay que comprar ese día. Separá un porcentaje chico del costo para eso. No es ganancia: es lo que evita que un imprevisto te coma lo que te queda.

Con todo sumado tenés lo que cuesta. Recién ahí va tu margen, que es lo que queda para el negocio: equipo nuevo, meses flojos, crecer.

Ejemplo ilustrativo, todo redondo: tiempo de trabajo $280.000 + desgaste $40.000 + traslado $40.000 + preparación $40.000 = $400.000. Imprevistos 5%: $20.000. Costo: $420.000. Con un margen del 30% sobre el costo, cotizás $546.000 y redondeás a un número claro.

El porcentaje lo decidís vos. Lo importante es que exista y que sepas cuánto es. Si querés ver la cuenta para otros servicios técnicos, está en cómo cotizar sonido, iluminación o foto para un evento. Y los impuestos que te correspondan, según tu situación fiscal, consultalos con tu contador para saber si van incluidos o se suman.

9. Seña y condiciones

Un buen precio con malas condiciones sigue siendo un riesgo. Una fecha de casamiento que se cae dos semanas antes no la llenás con otra.

  • Seña para reservar la fecha. Sin seña, la fecha no está reservada.
  • Saldo antes del evento, o en el plazo que acuerdes, por escrito.
  • Qué pasa si se cancela, según con cuánta anticipación.
  • Hasta qué fecha vale la cotización.

Si nunca lo dejaste por escrito, mirá seña, anticipo y cancelación en eventos.

Preguntas frecuentes

¿Cobro lo mismo un sábado que un jueves?

Es una decisión tuya. Un sábado de temporada alta es una fecha que no se repite, y podés cobrarla distinto. Lo importante es que sepas tu costo para cada caso y no bajes a ciegas.

¿Y si me dicen que otro DJ cobra menos?

Puede ser. Antes de bajar, fijate si el otro incluye lo mismo: equipo, horas, prueba, traslado, ayudante. Si igual bajás, que sea sacando algo del pedido, no tu margen.

Ponerle precio a tus fechas, conmigo

Armar tu planilla de costos una vez te ahorra contestar a ojo para siempre. En el acompañamiento para proveedores de eventos trabajamos precios con margen real en el segundo mes, y en el plan con pieza hecha la planilla de costos y precios puede ser la del mes. Si querés dejar de cotizar a ojo, escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.

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