Actos de colación y graduación como negocio para quien produce eventos
Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.
Un acto de colación o de graduación es un evento con fecha fija, formato conocido y un cliente que lo repite todos los años. Universidades, institutos terciarios y colegios lo necesitan sí o sí, y casi siempre con el mismo esquema: escenario, sonido, ceremonial, entrega de diplomas y foto. Para una productora chica o para quien trabaja por su cuenta es un negocio ordenado, si entendés quién decide, qué incluye y cómo se paga.
Por qué vale la pena
La mayoría de los eventos sociales se venden de a uno. El acto de colación se vende una vez y, si sale bien, vuelve al año siguiente con la misma institución. Muchas instituciones hacen más de un acto por año, por carrera, por sede o por turno. Eso te permite armar un servicio cerrado, repetirlo y mejorar los números en cada edición.
La otra ventaja es que el formato es estable. Cambia la cantidad de personas y el lugar, pero el orden del acto se parece mucho de una institución a otra. Lo que aprendés en una lo usás en la siguiente.
Quién contrata
Depende del tipo de institución, y conviene saberlo antes de escribir:
- Universidades. Suele haber un área de ceremonial y protocolo, de extensión o de comunicación institucional que organiza el acto. Si la universidad es pública, la compra pasa por el área de compras y contrataciones, con reglas de compra pública.
- Institutos terciarios y universidades privadas. La decisión suele estar en la dirección, en secretaría académica o en comunicación. La compra es más directa: presupuesto, aprobación y orden de compra.
- Colegios. En los públicos el acto lo organiza la escuela con sus recursos y muchas veces con la cooperadora. En los privados decide la dirección o la administración. Ojo con una diferencia: la fiesta de egreso que pagan las familias es otro cliente y otro negocio. Acá hablamos del acto institucional.
Antes de mandar una propuesta, preguntá quién organiza el acto y quién aprueba el gasto. Muchas veces no es la misma persona, y la propuesta tiene que servirle a las dos.
Qué incluye un acto de colación
Armá tu servicio por módulos para que la institución elija lo que no tiene resuelto:
- Sonido. Micrófonos para quien conduce, para el atril y para la mesa de autoridades, música para la entrada y para cada entrega, y alguien operando la consola todo el acto. Es lo que más se nota cuando falla.
- Escenario y ambientación. Tarima o escenario, atril, mesa de autoridades, banderas, fondo con el logo de la institución y flores. Si el acto es en un salón propio de la institución, a veces alcanza con ambientar.
- Acreditación. Lista de quienes se gradúan, ingreso de familias con cupo por persona, ubicación por filas y orden de llamado. Una lista mal armada es el error más común y el que más se recuerda.
- Ceremonial. Guion del acto, orden de oradores, himno, juramento si corresponde, entrega de diplomas y salida. Puede venir de la institución o podés proponerlo vos. Conducción incluida o no, dejalo claro.
- Foto y video. Foto de cada persona en el momento de la entrega, foto grupal y, si suman, video del acto. Definí cuándo y cómo se entregan las fotos.
Hacé una lista de qué pone la institución y qué ponés vos. Sillas, energía eléctrica, seguridad, limpieza y acceso al lugar tienen que estar escritos de un lado o del otro.
Licitación o compra directa
Con instituciones privadas, la compra suele ser directa: mandás presupuesto, lo aprueban y te emiten una orden de compra. Ahí aplica todo lo que conviene saber para venderle eventos a empresas: a quién escribirle, qué te piden para el alta como proveedor y cómo armar una propuesta que se apruebe.
Con universidades públicas y colegios del Estado, el circuito es de compra pública: registro de proveedores, contratación directa o licitación según el caso, pliego y garantías. No es más difícil, pero tiene sus pasos. Los tenés ordenados en la nota sobre venderle eventos a un municipio y las compras públicas, y la lógica es la misma: leer el pliego entero antes de cotizar y presentar exactamente lo que piden.
Plazos: cuándo vender y cuándo cobrar
Los actos se concentran en ciertos meses según el calendario académico de cada institución. Lo que conviene es llegar antes de que el área que organiza tenga el presupuesto armado. Preguntá cuándo es el próximo acto y cuándo se define quién lo hace. Si llegás con la fecha encima, competís solo por precio.
El cobro depende del tipo de cliente:
- Instituciones privadas. Pagan como cualquier empresa: contra factura, con plazos que pueden ser de 30 días o más. Pedí anticipo antes de reservar proveedores. Cómo hacerlo, qué factura emitir y cómo manejar la orden de compra está en la nota sobre cobrarle a una empresa por un evento.
- Instituciones públicas. El plazo de pago lo fija el pliego o la orden de compra, y hay que aceptarlo antes de presentarse. Si no podés sostener a tus proveedores durante ese plazo, no te presentes o ajustá el alcance.
La regla es la misma en los dos casos: no financies el acto de otra institución con tu plata.
Cómo armar la propuesta
Una propuesta para un acto de colación tiene que poder leerla alguien que no sabe de eventos. Lo mínimo:
- Fecha, lugar, horario de armado, de acto y de desarme.
- Cantidad de personas que se gradúan y de invitados por persona.
- Qué incluye cada módulo y qué pone la institución.
- Un solo precio por el servicio, con lo que incluye y lo que no.
- Condiciones de pago, anticipo y cancelación.
- Fotos de actos o eventos que hiciste vos. Nunca fotos de otros.
Si ya hiciste un acto, contalo así: qué resolviste y cómo salió. Sin nombrar a la institución si no tenés su permiso.
El día del acto
Lo que decide si te vuelven a llamar no es el escenario, es que todo salga a horario y que cada persona escuche su nombre bien dicho. Hacé un ensayo de sonido con tiempo, revisá la lista de quienes se gradúan con la institución el día anterior y tené una persona dedicada solo al orden de llamado. Al terminar, mandá un mensaje corto con lo que salió bien y lo que mejorarías. Es la mejor forma de quedar para el año que viene.
Preguntas frecuentes
¿Conviene ofrecer el servicio completo o por partes?
Por partes, con la opción de contratar todo. Muchas instituciones ya tienen el salón y el ceremonial resueltos y necesitan solo sonido y foto. Si les ofrecés solo el paquete completo, te descartan.
¿Puedo cobrarle la foto a cada familia?
Es un modelo distinto y hay que acordarlo con la institución por escrito. Algunas lo permiten y otras no. Si lo hacés, separalo bien del servicio que factura la institución para que no se mezclen las cuentas.
¿Qué pasa si el pliego pide cosas que no tengo?
No las inventes. Sumá a un proveedor que las tenga o no te presentes a esa compra. Presentarte sin cumplir el pliego te puede dejar mal parado para las próximas.
Ordenarlo con alguien al lado
Si querés que los actos institucionales sean una línea fija de tu negocio, con un servicio por módulos, precios con margen real y una rutina para llegar antes de cada fecha, es justo lo que trabajamos en el acompañamiento para quienes producen eventos. Escribime por WhatsApp desde esa página y vemos si te sirve.
