Rediseño de página web: cuándo conviene rehacer desde cero
Rehacer una web desde cero cuesta lo mismo que hacer una nueva: USD 400 la de presencia en 7 días, USD 900 la completa en 2 a 3 semanas. Y esa es justamente la noticia buena: como rehacer no cuesta una fortuna, no tiene sentido gastar meses y plata en parchar un sitio que nació mal. La pregunta correcta no es “¿cuánto sale arreglar esto?” sino “¿este sitio merece ser arreglado?”. Hay señales objetivas para responderla.
Las señales de que conviene rehacer
Primera: la web no se ve bien en el celular, donde hoy entra la mayoría de tus visitas; si el sitio nació pensado para computadora, adaptarlo suele costar más que rehacerlo. Segunda: tarda más de tres o cuatro segundos en cargar y ninguna optimización lo baja, porque el problema está en los cimientos. Tercera: no podés actualizar nada sin llamar a alguien, o peor, el que la hizo ya no está. Cuarta: está hecha sobre una plataforma o plantilla que te limita, y cada cambio es pelear contra la herramienta. Dos de estas señales juntas ya inclinan la balanza hacia rehacer.
Cuándo NO hace falta rehacer
Si el sitio carga rápido, se ve bien en el celular y el problema es que los textos envejecieron, las fotos son malas o falta una sección, eso es renovación de contenido, no rediseño: cuesta mucho menos y se resuelve rápido. Tampoco hace falta rehacer por moda: un diseño sobrio de hace tres años que convierte consultas le gana a uno moderno que no. La estética es un medio; si la web vende, no la toques por aburrimiento.
Lo que un rediseño no puede darse el lujo de perder
El riesgo real de rehacer no es estético, es invisible: el posicionamiento en Google. Tu sitio viejo tiene páginas que Google ya conoce y rankea, y si el sitio nuevo cambia las direcciones sin redirigir las viejas a las nuevas, esas posiciones se pierden y el tráfico se desploma. Lo he visto de cerca en auditorías: páginas que daban error sin que nadie lo supiera. Un rediseño serio incluye el mapa de redirecciones como parte del trabajo, no como un extra. Es una de las diferencias entre rehacer bien y rehacer barato, en línea con lo que cuento en lo barato sale caro.
Cómo encaro un rediseño
Primero miro lo que hay: qué funciona (se conserva), qué trae tráfico (se protege con redirecciones), qué sobra (se va). Después el sitio nuevo se construye aparte, sin tocar el que está en línea, y el cambio se hace de una vez, con todo probado. Tu web vieja sigue vendiendo hasta el minuto del cambio. Presupuesto cerrado por escrito en 48 horas, 2 rondas de cambios, dominio y hosting a tu nombre como siempre: los valores están en la página de precios.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta rediseñar una página web?
Lo mismo que una nueva: USD 400 la web de presencia, USD 900 la completa. Si hay que migrar mucho contenido o armar redirecciones complejas, va dimensionado en el presupuesto por escrito.
¿Pierdo mi posicionamiento en Google al rediseñar?
No, si se hace bien: cada dirección vieja se redirige a su equivalente nueva y Google traslada el valor acumulado. Ese mapa de redirecciones es parte de mi trabajo de rediseño.
¿La web vieja se cae mientras se hace la nueva?
No, la nueva se construye aparte y el reemplazo es de un momento a otro, con todo probado. Tus visitas no ven obra en construcción en ningún momento.
¿Puedo aprovechar textos y fotos del sitio actual?
Todo lo que funciona se conserva y se mejora: rehacer el sitio no significa tirar el contenido. De hecho, revisar qué textos convierten es parte del diagnóstico inicial.
Si tu web te da vergüenza cuando la mandás, o directamente no la mandás, ya tenés la respuesta. Escribime por WhatsApp con el link de tu sitio y en 48 horas tenés diagnóstico, precio y fecha por escrito.