← Volver al blog

Cómo trabajo: precio y fecha por escrito en 48 horas

Mi forma de trabajar cabe en una oración: me contás qué necesitás y en 48 horas tenés un presupuesto cerrado y una fecha de entrega, los dos por escrito. Cerrado quiere decir que el número no cambia a mitad de camino, y por escrito quiere decir que no depende de la memoria de nadie. Una web de presencia cuesta USD 400 y tarda 7 días; una web completa o app web, USD 900 en 2 a 3 semanas; un sistema a medida, desde USD 2.500 en 4 a 6 semanas.

Paso uno: la conversación (una, no siete reuniones)

Todo empieza por WhatsApp o una llamada. Te hago preguntas concretas: qué hace tu negocio, qué querés que pase cuando alguien entre a la web o al sistema, qué usás hoy, qué tenés (logo, textos, fotos) y qué falta. No necesito un brief formal ni un documento de requerimientos: necesito entender tu operación real. Esa conversación me alcanza para dimensionar el proyecto, y si algo no lo sé cotizar con seriedad, te lo digo en lugar de inventar un número.

Paso dos: el presupuesto que sirve para decidir

Dentro de las 48 horas te llega el presupuesto por escrito con cuatro cosas: qué incluye exactamente (en lenguaje claro, no en jerga), el precio cerrado, la fecha de entrega, y qué queda afuera (que es tan importante como lo que entra). También va dicho de entrada que el dominio y el hosting van aparte y quedan a tu nombre, y que el precio incluye 2 rondas de cambios. Con ese papel podés comparar contra cualquier otra propuesta con las mismas reglas, algo que recomiendo hacer en preguntas antes de contratar.

Paso tres: construcción con avances visibles

Aprobado el presupuesto, arranco. No desaparezco cinco semanas para volver con una sorpresa: ves avances reales del proyecto durante la construcción, sobre versiones funcionando, no capturas de pantalla. Las 2 rondas de cambios están pensadas para eso: la primera cuando el proyecto toma forma, la segunda sobre la versión casi final. Los cambios de alcance (agregar algo que no estaba en el presupuesto) se cotizan aparte y por escrito, antes de hacerse, nunca como factura sorpresa al final.

Paso cuatro: entrega con las llaves en tu mano

Entrego el proyecto publicado y funcionando, con el dominio y el hosting a tu nombre y los accesos en tu poder. No trabajo con rehenes: si mañana querés seguir con otro desarrollador, te llevás todo. Después de la entrega, el mantenimiento es opcional (USD 30 a 60 por mes) y cubre que todo siga funcionando, actualizado y respaldado. Los precios de todo, incluidos los extras como identidad de marca o medición, están publicados en la página de precios.

Preguntas frecuentes

¿El presupuesto de verdad no cambia?

No cambia para el alcance acordado: eso es un presupuesto cerrado. Si en el camino pedís algo nuevo, se cotiza aparte y por escrito antes de hacerse, y decidís vos.

¿Qué necesitás de mí para cotizar?

Una conversación honesta sobre tu negocio y qué esperás del proyecto. Con eso alcanza; si hace falta algún material (logo, textos, fotos), te digo exactamente qué y cuándo.

¿Qué pasa si me atraso yo con los contenidos?

La fecha de entrega cuenta desde que está lo que hace falta para avanzar. Si los textos tardan, te aviso qué bloquea qué, y podemos avanzar por partes para no frenar todo.

¿Trabajás con contrato?

Sí, corto y en lenguaje claro: qué se entrega, cuánto cuesta, cuándo, y qué pasa si algo se cae. El presupuesto por escrito es la base de ese acuerdo.

Si estás cansado de presupuestos que dicen “depende” y fechas que se corren solas, probá el método contrario. Escribime por WhatsApp y en 48 horas tenés precio y fecha de entrega por escrito.

Escribime por WhatsApp