Página web para gastronomía: lo que sí hace vender mesas
Una página web para un restaurante, bar o cafetería cuesta USD 400 y está lista en 7 días. Si además querés reservas online o pedidos, sube a USD 900 como web completa. Y antes de hablar de diseño conviene decir la verdad incómoda: la mayoría de las webs gastronómicas no venden ni una mesa, porque están pensadas para gustar al dueño y no para responder las tres preguntas que trae el que busca: qué comida hacen, cuánto sale y cómo llego.
El menú es la página más importante del sitio
Nadie elige un restaurante sin ver el menú. Y sin embargo la mitad de los sitios gastronómicos lo tienen en un PDF pesado que en el celular se ve diminuto, o directamente desactualizado con precios de hace un año. El menú tiene que estar en la propia página, legible en el celular, con precios reales, y vos tenés que poder actualizarlo sin llamarme: eso se resuelve con un panel simple donde cambiás un plato o un precio en un minuto. Un menú desactualizado genera desconfianza, y la desconfianza no reserva.
Fotos reales, no fotos de banco de imágenes
La comida se vende por los ojos. Tres o cuatro fotos buenas de tus platos reales valen más que veinte fotos genéricas compradas, que el cliente detecta al instante. No hace falta una producción cara: con luz natural y un celular moderno se logran fotos que venden. Mi trabajo es que la web las cargue rápido, porque una página gastronómica llena de fotos que tarda cinco segundos en abrir pierde al cliente antes de mostrarle nada.
WhatsApp y Google Maps: el circuito que llena mesas
El que mira tu web desde el celular a las 20:30 de un viernes no quiere un formulario: quiere apretar un botón y reservar. Por eso el botón de WhatsApp va visible en toda la página, y el link a Google Maps también, porque “cómo llego” es la segunda pregunta más frecuente. Si manejás reservas con cupos y horarios, el paso siguiente es un sistema de turnos y reservas que confirme solo y te avise; ese ya es un proyecto de USD 900 como app web.
Lo que no necesitás (todavía)
No necesitás pedidos online propios si recién arrancás con la web: las apps de delivery cobran comisiones altas (del 15 al 30 por ciento como rango aproximado), pero montar un canal propio de pedidos tiene sentido cuando ya tenés volumen y clientela que te busca directo. Tampoco necesitás un blog ni una sección de prensa. Necesitás que el que te googlea encuentre menú, fotos, horarios, ubicación y un botón para reservar. Todo eso entra en los USD 400 de la web de presencia; los precios completos están en la página de precios.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una página web para un restaurante?
USD 400 la web de presencia con menú, fotos, horarios, WhatsApp y mapa, lista en 7 días. Con reservas online o pedidos, USD 900 como web completa en 2 a 3 semanas.
¿Puedo actualizar el menú yo mismo?
Sí, la web se entrega con una forma simple de editar platos y precios sin tocar código. Cambiar un precio te lleva un minuto desde el celular.
¿Me conviene tener pedidos propios en vez de apps de delivery?
Cuando ya tenés clientela, sí: las apps cobran comisiones del 15 al 30 por ciento aproximado y un canal propio te las ahorra. Como primer paso, la web con menú y WhatsApp alcanza para empezar a captar directo.
¿La web me va a traer clientes nuevos?
La web convierte a los que ya te buscan: los que te vieron en Instagram, en Maps o por recomendación. Para aparecer ante gente nueva se trabaja aparte el posicionamiento en Google, con auditoría SEO desde USD 150.
Si tu restaurante todavía manda el menú por foto de WhatsApp, hay una forma más profesional de recibir a cada cliente. Escribime por WhatsApp y en 48 horas tenés precio y fecha de entrega por escrito.