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Negocio de ambientación floral para eventos: precio, merma y clientes

Por Franco Ridao, productor de eventos (Lima 2019, Buenos Aires 2018, Comité Olímpico Argentino). Acompaño negocios de eventos.

Una florería que hace eventos trabaja con un producto que se muere. Esa frase resume todo lo difícil del negocio: comprás flor que no podés guardar, la armás contra reloj, la llevás a un salón que te da una hora para montar y a la madrugada tenés que volver a buscar lo que es tuyo. Si el presupuesto no cuenta todo eso, el casamiento te queda lindo y la cuenta te queda en rojo.

Esta nota es para florerías y decoradoras florales que ya hacen eventos o quieren empezar. No vas a encontrar precios de referencia: dependen de la temporada, de la flor y de tu ciudad. Vas a encontrar cómo armar la cuenta para que cada evento deje plata. La lógica es la de siempre: cobrás, cuesta, queda.

Presupuesto por centro de mesa

El centro de mesa es la unidad que más se repite, así que es la primera que hay que tener calculada al detalle. Armá una receta para cada modelo que ofrecés, como en una cocina:

  • Flor y follaje: cuántos tallos de cada variedad lleva un centro.
  • Base o recipiente: si es tuyo y lo recuperás, va como desgaste; si lo compra el cliente o se lo lleva, va entero.
  • Insumos: espuma floral, cinta, alambre, agua, velas si las lleva.
  • Mano de obra: cuánto tardás en armar un centro, multiplicado por lo que vale tu hora o la de quien lo arma.

Con la receta, el costo de un centro es la suma de todo eso. El costo de la mesa entera es ese número por la cantidad de mesas. Y si el cliente cambia la cantidad de invitados, recalculás en un minuto en vez de rehacer el presupuesto.

Presupuesto por arreglo grande

Los arreglos que no se repiten (el arco de la ceremonia, la mesa principal, la entrada, el ramo, los arreglos colgantes) se presupuestan uno por uno. Además de flor, insumos y horas de armado, sumá:

  • Estructura: si usás un arco, un soporte o una estructura colgante, es equipo tuyo que se gasta y hay que reponer.
  • Montaje en el lugar: los arreglos grandes casi siempre se terminan en el salón, con escalera, a veces con dos personas.
  • Riesgo: un arreglo en exterior con viento o sol fuerte necesita más flor o una flor más resistente. Eso va en el precio, no en tu bolsillo.

La merma: la flor que pagás y no usás

Acá se pierde más plata que en ningún otro lado. No todo lo que comprás llega al evento:

  • Tallos que vienen rotos o abiertos de más.
  • Flor que no aguanta hasta el día del evento.
  • Lo que sobra porque compraste de más por las dudas.

Para calcularla, tomá tus últimos eventos y compará cuántos tallos compraste contra cuántos usaste de verdad. La diferencia, en porcentaje, es tu merma. Ese porcentaje se suma al costo de flor de cada presupuesto. Si no lo medís, lo estás pagando igual, solo que sin saberlo.

Y una regla para temporada alta: si una fecha especial dispara el precio de una flor, el presupuesto tiene que decir hasta cuándo vale. Un precio cerrado tres meses antes con una flor que después sube es margen que se va.

Compra en el mercado de flores

La compra es parte del trabajo y tiene costo:

  • Tu tiempo: madrugar, ir, elegir, cargar. Son horas que entran en la cuenta.
  • Traslado: combustible, estacionamiento, flete si la compra es grande.
  • Conservación: cubos, agua, un lugar fresco. Si tenés que alquilar frío para un evento grande, va en ese presupuesto.
  • Planificación: comprá con la receta en la mano. Llevar la lista de tallos por variedad, sacada de los centros y arreglos del presupuesto, es lo que más baja la merma.

Si trabajás con un proveedor fijo, armá una base con precios por variedad y temporada. Es la que te deja cotizar rápido sin llamar a nadie.

Armado y desarme

El evento no termina cuando se van los invitados.

  • Armado: preguntá a qué hora podés entrar al salón y cuánto tiempo tenés. Con menos tiempo, necesitás más gente o más trabajo previo en tu taller.
  • Desarme: si las bases y estructuras son tuyas, alguien tiene que volver a buscarlas, muchas veces de madrugada. Esa jornada se cobra.
  • Qué pasa con la flor: dejá por escrito si la flor queda para el cliente o si se retira con todo.
  • Personal: contá cada jornada completa, con viático y comida.

Si además alquilás bases, candelabros, telas o mobiliario, eso tiene su propia cuenta de roturas, flete y depósito. Está en negocio de alquiler de mobiliario y ambientación para eventos.

Seña: nunca compres flor con tu plata

La flor se compra días antes y no se devuelve. Si el evento se cae y no cobraste seña, la perdiste vos.

  • Seña para reservar la fecha, antes de comprometerte con nada.
  • Un segundo pago antes de comprar la flor, que cubra al menos lo que vas a gastar en el mercado.
  • Saldo antes del evento.
  • Qué pasa si se cancela, según la anticipación, escrito en el presupuesto.

Si nunca armaste tus condiciones, mirá seña, anticipo y cancelación en eventos.

Cómo llegar a wedding planners y salones

La mayoría de los eventos no llegan por la novia que busca una florería: llegan por quien organiza o por el salón que recomienda.

Wedding planners y organizadoras. Una organizadora que confía en vos te trae muchos casamientos por año. Lo que necesita es poder recomendarte sin miedo: que respondas rápido, que mandes un presupuesto claro, que llegues a horario y que lo que se ve en tus fotos sea lo que entregás. Para entender cómo trabaja y cómo consigue sus clientes, mirá wedding planner: cómo conseguir clientes.

Salones. El salón quiere que su espacio se vea bien en las fotos de cada fiesta. Ofrecé una propuesta pensada para ese salón: los centros que mejor quedan en sus mesas, los tiempos de armado que maneja su encargado, un precio claro para que lo puedan ofrecer.

Tu portfolio. Fotos de eventos reales hechos por vos, con permiso de los clientes. Una foto de un centro de mesa terminado en su mesa vende más que diez fotos de flores sueltas.

Preguntas frecuentes

¿Cobro distinto en temporada alta?

Es una decisión tuya, pero la flor sube en ciertas fechas y el presupuesto lo tiene que reflejar. Poné siempre hasta cuándo vale el precio.

¿Y si el cliente quiere una flor que no es de estación?

Decile el costo real y ofrecé una alternativa de estación con un resultado parecido. Comprar caro para no discutir es margen que regalás.

¿Me conviene alquilar las bases o venderlas?

Alquilarlas te deja reutilizarlas, pero tenés que recuperarlas y reponer las que se rompen. Hacé la cuenta de las dos formas con eventos reales.

Ordenar tu negocio floral, conmigo

Si hacés eventos todos los meses y no sabés cuánto te deja cada uno, el problema son los números, no las flores. En el acompañamiento para proveedores de eventos armamos en el segundo mes los precios con margen real de tu servicio, y en el plan con pieza hecha la planilla de costos y precios o la base de proveedores puede ser la del mes. Escribime por WhatsApp desde esa página y lo vemos.

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